El 14 de junio de 1991, el estudio Soundstage 14 de Twentieth Century Fox estaba preparado para una boda de alto : Julia Roberts y Kiefer Sutherland iban a casarse ante 150 invitados. Pero la ceremonia nunca llegó a celebrarse. Mientras en el set todo estaba dispuesto para el enlace, Roberts almorzaba con Jason Patric, amigo de Sutherland, y horas después ambos viajaban juntos a Dublín

La ruptura se había producido tres días antes y dejó una escena vacía, además de un episodio que durante años alimentó la atención sobre los tres actores

Un noviazgo rápido y una boda muy anticipada

Roberts y Sutherland se conocieron en 1989, cuando trabajaron juntos en Línea mortal. Ella venía de terminar su compromiso con Dylan McDermott y él atravesaba el cierre de su divorcio de Camelia Kath. La relación avanzó con rapidez: en agosto de 1990 anunciaron su compromiso y fijaron la fecha de la boda para junio de 1991

La expectativa era enorme. El vínculo entre ambos ya había sido presentado como uno de los romances más observados de Hollywood, y todo parecía encaminado hacia una celebración multitudinaria

Rumores, tensión y cancelación

Semanas antes de la ceremonia comenzaron a circular versiones sobre una supuesta infidelidad de Sutherland con una bailarina conocida como Raven, luego identificada como Amanda Rice. Aunque en su momento se negó una relación sentimental, el clima en torno a la pareja se volvió cada vez más tenso

El día previsto para la boda, Sutherland ya no estaba en la casa que compartía con Roberts y fue visto registrándose en un hotel. Patric, que había sido invitado como padrino, quedó fuera de la ceremonia poco antes de la fecha. Roberts, por su parte, apareció en Dublín sin su anillo de compromiso

La etiqueta de “novia fugitiva”

La historia instaló una imagen que la persiguió durante años: la de la “novia fugitiva”. Mucho antes de que ese rótulo quedara asociado a una película suya, Roberts ya cargaba con una narrativa pública difícil de sacarse de encima

Años después, la actriz cuestionó la versión que había quedado instalada y negó que Sutherland hubiera quedado esperando en el altar. También rechazó la idea de que él se hubiese enterado por terceros o por televisión. Según dijo entonces, la historia había sido distorsionada y la presión pública terminó amplificando un episodio íntimo hasta convertirlo en un escándalo de gran escala

Relatos que se fueron acomodando

Con el paso del tiempo, los protagonistas suavizaron sus posiciones. Sutherland admitió más adelante que la cancelación fue dolorosa, aunque también dejó entrever que la juventud de ambos y la exposición que rodeaba a Roberts influyeron en todo lo ocurrido

Patric, por su parte, sostuvo que buena parte de lo que se dijo entonces fue una exageración y remarcó que nunca existió un conflicto real entre él y Sutherland. Más adelante, ambos coincidieron en que su amistad no quedó rota de manera definitiva y que con el tiempo lograron recomponerla

Vidas separadas

Después de esa ruptura, Roberts se casó con Lyle Lovett en 1993 y se divorció en 1995. Luego mantuvo una relación con Benjamin Bratt y, en 2002, se casó con Danny Moder, con quien tuvo tres hijos

Sutherland se casó con Kelly Winn en 1996 y más tarde inició una relación con Cindy Vela. Patric también tuvo una vida sentimental posterior marcada por otros vínculos y un hijo

Lo que en 1991 parecía una tragedia sentimental terminó convertido, con los años, en una anécdota revisada por sus propios protagonistas. Sin rencores declarados y con versiones cada vez más matizadas, aquel casamiento cancelado quedó como uno de los episodios más recordados del Hollywood de comienzos de los noventa