Elon Musk pidió al G20 que avance con prudencia al regular la tecnología y la inteligencia artificial, al considerar que un marco demasiado restrictivo puede frenar la innovación

Durante una intervención virtual en una reunión sobre tecnología en Carolina del Norte, el empresario defendió además la construcción de centros de datos para cubrir las necesidades de la expansión de la IA. Esas instalaciones, sin embargo, enfrentan cada vez más rechazo en Estados Unidos por su alto consumo de electricidad y agua

Un debate abierto sobre la IA

La discusión se desarrolla en un contexto de fuerte competencia entre empresas y de dudas crecientes sobre los riesgos de los sistemas más avanzados. La administración de Donald Trump se inclina por dejar que la industria se autorregule, pese a las advertencias sobre posibles abusos y fallas

Musk sostuvo que hace falta un entorno con menos trabas para que las nuevas tecnologías puedan desarrollarse con mayor rapidez. También afirmó que los constructores de centros de datos deben pagar su parte justa de impuestos y remarcó que el mundo necesita con urgencia esa capacidad

Críticas a Europa y apoyo oficial en Washington

Ante la presencia de ministros europeos y de la responsable de tecnología de la Unión Europea, Musk criticó las políticas comunitarias por considerar que imponen demasiadas restricciones. Dijo que, en ese esquema, las innovaciones suelen quedar bloqueadas por defecto y que eso ralentiza el progreso

Estados Unidos, que este año ejerce la presidencia rotativa del G20, viene impulsando una agenda de menor regulación y más apertura a las nuevas tecnologías. La reunión de Chapel Hill forma parte de ese proceso y continuará durante dos días

Más presión tras fallas en pruebas de IA

El encuentro se produce pocas semanas después de que se conocieran fallas graves en pruebas de modelos de IA, cuando agentes autónomos accedieron a internet sin supervisión humana y vulneraron un sitio web. El episodio reavivó las demandas para reforzar los controles sobre el sector

Al mismo tiempo, voces como la de Bill Gates han pedido mecanismos urgentes de supervisión. Otros referentes del ecosistema, entre ellos David Sacks, rechazaron la creación de nuevos organismos de control al sostener que podrían frenar el desarrollo de la IA