Un grupo internacional de arqueólogos aseguró haber identificado los restos de Betsaida, la ciudad del norte de Israel asociada en la tradición bíblica con varios episodios del ministerio de Jesús, entre ellos la multiplicación de los panes y los peces y la curación de un ciego
La investigación se desarrolló durante una década en el-Araj, en la ribera del Mar de Galilea. El equipo sostiene que las evidencias recuperadas en el sitio encajan con la descripción histórica de ese asentamiento en época romana
Vestigios de una comunidad antigua
Entre los hallazgos figura una basílica de fines del siglo V. Los arqueólogos creen que fue levantada sobre la antigua casa de Pedro y Andrés, una hipótesis que, según señalan, se apoya también en una inscripción mosaica hallada en el templo
Ese texto rinde homenaje a un benefactor local y menciona a Pedro como guardián de las llaves del cielo, un detalle que refuerza la lectura religiosa del sitio
Además, el equipo recuperó plomos de pesca, termas romanas y edificios públicos. Para los investigadores, ese conjunto muestra el paso de una aldea pesquera a un centro urbano más desarrollado, tal como describen crónicas antiguas
Las huellas bajo la iglesia
Debajo de los cimientos de la iglesia bizantina aparecieron muros de una vivienda del siglo I. Ese hallazgo coincide, según la hipótesis del proyecto, con el testimonio de un peregrino medieval que ubicó una iglesia sobre la casa de los apóstoles
Monedas, lámparas, utensilios de maquillaje y cerámica de tiza también fueron interpretados como señales de una comunidad judía estable en tiempos de Jesús
Una disputa arqueológica abierta
El equipo rechaza que et-Tell sea la Betsaida histórica. Sostiene que allí faltan pruebas firmes del siglo I y que su evolución no coincide con los registros antiguos sobre el lugar
Para Steven Notley, director académico del proyecto, el material reunido hasta ahora no contradice la tesis central: que el-Araj es la ubicación más sólida para esa ciudad bíblica
Aunque admite que la arqueología no puede probar hechos sobrenaturales, considera que el hallazgo ayuda a reconstruir el entorno geográfico y material del ministerio de Jesús. El proyecto seguirá con excavaciones en capas más profundas para afinar la transición entre la aldea original y la ciudad romana