New York Knicks y Golden State Warriors aparecen entre los equipos peor evaluados de la NBA de cara a la temporada 2026-27, no por su peso comercial, sino por el escaso salto que dieron durante la offseason. El criterio del ranking fue simple: medir quién quedó mejor parado que al cierre del curso anterior
Un núcleo fuerte, pero casi sin novedades
En Nueva York, la base se mantuvo intacta con Jalen Brunson, Karl-Anthony Towns, OG Anunoby, Mikal Bridges y Josh Hart. Es un grupo con talento, continuidad y jerarquía, pero insuficiente para convencer de que el equipo dio un paso adelante
La salida de Mitchell Robinson golpea la rotación interior. El pívot firmó con Boston Celtics después de una decisión de la directiva para no superar el segundo apron salarial. Su ausencia quita rebote ofensivo, protección del aro y una variante táctica que no fue reemplazada por completo
Andre Drummond llegó por un año y 3,88 millones de dólares como solución parcial. Aporta experiencia y rebote, pero no cambia la estructura del equipo. El problema de fondo es ese: los Knicks conservaron casi todo, pero mejoraron poco
Golden State vive contra el reloj
En Golden State, la evaluación mezcla urgencia y fin de ciclo. Stephen Curry y Draymond Green siguen como pilares, pero la franquicia ya no tiene mucho margen para esperar. Cada movimiento pesa más que antes
Jimmy Butler vuelve tras una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, una situación que abre interrogantes sobre su impacto inmediato. También regresa Moses Moody, operado del tendón rotuliano izquierdo
La dependencia de veteranos sanos y disponibles es hoy uno de los grandes riesgos del equipo. La prioridad pasa por sostener la competitividad sin estirar demasiado la transición entre generaciones
Valor de franquicia, otra discusión
En el plano económico, la lectura es muy distinta. Una valoración de febrero de 2026 ubicó a Golden State en 10.800 millones de dólares y a los Knicks en 10.100 millones, por encima del resto de la liga
Ese peso empresarial no altera el diagnóstico deportivo. Mercado, historia y marca global no alcanzan para compensar una offseason sin cambios profundos. Por eso ambos equipos quedaron bajo la lupa: siguen siendo gigantes de la NBA, pero no los que más crecieron para el próximo campeonato