Las autoridades sanitarias de Estados Unidos avanzan con un plan para permitir que farmacias especializadas preparen determinados péptidos, inyecciones cuya regulación es limitada y que se volvieron populares entre seguidores del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., y otros referentes del bienestar
El Departamento de Salud y Servicios Humanos presentó ante la Casa Blanca una política provisional de acceso a péptidos. El documento fue enviado a la Oficina de Administración y Presupuesto, encargada de revisar regulaciones con posibles efectos económicos importantes
Una vía temporal para las farmacias
La propuesta no detalla qué sustancias quedarían incluidas. Sin embargo, personas familiarizadas con el plan señalaron que permitiría preparar temporalmente algunos de los péptidos más demandados, entre ellos el BPC-157, promocionado para aumentar la masa muscular y favorecer la recuperación de lesiones
La medida ofrecería a las farmacias de formulación una garantía práctica: la Administración de Alimentos y Medicamentos no priorizaría acciones contra ellas por preparar ciertos péptidos. Este mecanismo, conocido como discrecionalidad en la aplicación de la ley, permite a la agencia decidir cuándo no hará cumplir algunas de sus propias normas
Incluir formalmente esas sustancias en la lista de medicamentos considerados aptos para la preparación farmacéutica exigiría un proceso regulatorio federal. Ese procedimiento podría extenderse durante años e incluir varias rondas de comentarios públicos
Beneficios promocionados y riesgos señalados
Los péptidos son componentes de proteínas más complejas y pueden activar hormonas relacionadas con el crecimiento, el metabolismo y la cicatrización. Algunos ya fueron aprobados como medicamentos para tratar la diabetes y ayudar a perder peso
Otros productos, en cambio, se comercializan para aumentar la musculatura, rejuvenecer la apariencia o elevar la energía sin haber pasado por una evaluación rigurosa. Esos usos no están aprobados por la autoridad sanitaria estadounidense y la mayor parte de la evidencia disponible procede de estudios en animales
La agencia había incluido al BPC-157 y a más de una docena de péptidos inyectables en una lista de sustancias consideradas demasiado riesgosas para ser preparadas por farmacias. Entre los posibles peligros mencionados figuran la contaminación, las reacciones alérgicas y el crecimiento de tumores
En julio, un panel de asesores externos recomendó levantar las restricciones sobre seis de los siete péptidos evaluados. La recomendación contradijo la posición de los científicos de la propia agencia, quienes indicaron que ninguno había sido estudiado lo suficiente para establecer su seguridad y eficacia
Un mercado en expansión
El cambio también podría ampliar la oferta de compañías de atención médica a distancia. Hims & Hers y Noom anunciaron que planean ofrecer péptidos a sus clientes si el Gobierno facilita el acceso
Analistas de Wall Street calculan que el mercado podría alcanzar entre 2.000 y 3.000 millones de dólares. Mientras tanto, estos productos continúan disponibles en plataformas digitales y en circuitos informales, incluidos péptidos fabricados en China y otros países