La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió en todo el país el uso, la comercialización y la distribución de distintos productos médicos y artículos de limpieza debido a irregularidades detectadas en tres procedimientos
Un desinfectante sin registro vigente
Mediante la disposición 5730/2026, el organismo alcanzó a unidades del desinfectante de superficies Clean On que no presentaban número de lote, fecha de elaboración, vencimiento ni dosis de uso. Además, tenían un segundo rótulo con imágenes de microorganismos
La investigación se inició tras denuncias por la venta de productos de esa marca sin registro ante la Anmat. Durante el procedimiento se presentó una factura por la compra de un envase de diez litros en un comercio de la ciudad de Buenos Aires
El artículo figuraba como elaborado por Nolor S.R.L. y consignaba números de Registro Nacional de Establecimiento (RNE) y de Registro Nacional de Productos de Uso Doméstico (RNPUD). Sin embargo, el rótulo no coincidía con los modelos aprobados y ambas inscripciones habían sido dadas de baja
La inspección también determinó que la empresa estaba inhibida para elaborar, fraccionar, importar y exportar productos domisanitarios por incumplimientos previos
Representantes de la firma reconocieron uno de los rótulos, aunque negaron haber comercializado el desinfectante sin información sobre el lote y el vencimiento. También desconocieron la segunda etiqueta
La Anmat consideró que el producto había sido elaborado y comercializado por una empresa que no era su titular registral. Como se desconocen sus condiciones de fabricación y formulación, el organismo señaló que no puede garantizar su calidad, seguridad ni eficacia
Equipos médicos robados en Quilmes
La disposición 5722/2026 prohibió un ecógrafo Doppler color portátil Mindray, modelo MX7, serie HQ1-35004155; un transductor cardiológico Mindray, modelo P4-2s, serie HP8N27073115; y un transductor lineal Mindray, modelo L13-3Ns, serie KJ6T27009710
Los equipos fueron robados el 15 de julio del interior de un automóvil estacionado en la esquina de Manuel Quintana y la avenida 12 de Octubre, en Quilmes. El vehículo pertenecía a un empleado de la empresa titular del registro, que había terminado su jornada laboral en el Sanatorio Urquiza
El instrumental estaba dentro de un maletín junto con los transductores y el cargador. Figuraba registrado a nombre de Digimed S.A. y estaba clasificado como producto médico de riesgo II
La prohibición se estableció porque se desconoce el estado de conservación y la situación actual de las unidades. Esa circunstancia impide acreditar que puedan ser fiscalizadas de manera legítima
Tornillos vencidos y reacondicionados
La tercera medida, incluida en la disposición 5738/2026, alcanza a cualquier producto identificado como “tornillo acondicionado individualmente” bajo la denominación “Bio Asist-Implants”
Los dispositivos fueron detectados el 28 de mayo durante una inspección en Ortopedia Implant’s, en la ciudad de San Juan. Los inspectores encontraron tornillos para implantes con fechas de vencimiento originales ya cumplidas y etiquetas superpuestas que extendían artificialmente su período de uso
Uno de los tornillos había sido fabricado en noviembre de 2017 y vencía en noviembre de 2022. Sin embargo, llevaba un rótulo que indicaba como fecha límite marzo de 2028
La empresa titular del registro confirmó que el tornillo y una de sus etiquetas eran originales, pero aclaró que el dispositivo no había sido envasado de la manera en que fue hallado. También advirtió que un adhesivo en contacto con el producto podía afectar su integridad, limpieza, esterilidad y seguridad
En otro caso, se encontró un tornillo transversal fabricado en julio de 2013 y vencido en julio de 2018, aunque el envoltorio tenía una segunda etiqueta con vencimiento en enero de 2028
Las empresas consultadas observaron diferencias en los logotipos, los rótulos, los materiales de empaque y los códigos de barras. Además, señalaron que los envases no eran originales y que los tornillos habían sido manipulados por terceros
La Anmat concluyó que se trataba de productos médicos de riesgo III destinados a ser implantados en el cuerpo, falsificados, vencidos y reacondicionados con fechas de vencimiento vigentes. Debido al alto riesgo para los potenciales usuarios, dispuso la prohibición y ordenó presentar una denuncia judicial