Los embalses de España almacenaban este lunes 14 de septiembre de 2026 un total de 35.073 hm³ de agua, equivalentes al 62,58 % de su capacidad
La reserva hídrica disminuyó en 802 hm³ durante la última semana, lo que representa una variación del -1,43 %. Aun así, el volumen supera los 32.636 hm³ registrados en la misma fecha del año anterior, cuando los embalses se encontraban al 58,23 % de su capacidad
Estado de las reservas hídricas
- Capacidad total: 56.043 hm³.
- Agua embalsada: 35.073 hm³.
- Porcentaje de ocupación: 62,58 %.
- Variación semanal: -802 hm³.
- Variación porcentual semanal: -1,43 %.
- Agua embalsada hace un año: 32.636 hm³.
- Porcentaje hace un año: 58,23 %.
La situación por comunidades autónomas
Andalucía registra el porcentaje más alto entre los datos disponibles, con un 72,25 %, seguida de Cataluña, con un 69,23 %, y Extremadura, con un 66,91 %
- Andalucía: 72,25 %.
- Aragón: 50,50 %.
- Asturias: 64,47 %.
- Comunidad Valenciana: 40,80 %.
- Cantabria, País Vasco y La Rioja: 41,98 %.
- Castilla-La Mancha: 59,48 %.
- Cataluña: 69,23 %.
- Castilla y León: 57,55 %.
- Extremadura: 66,91 %.
- Galicia: 62,02 %.
- Murcia: 25,00 %.
- Navarra: 36,21 %.
Medidas para reducir el consumo de agua en el jardín
El uso responsable del agua sigue siendo importante con independencia del nivel de los embalses. En España, las viviendas unifamiliares con jardín consumen entre dos y cinco veces más agua que los pisos
Una forma de reducir el gasto consiste en elegir plantas con pocas necesidades de riego. Muchas especies habituales de los jardines mediterráneos, como árboles, arbustos y matas, requieren poca agua cuando están bien arraigadas
El césped es uno de los principales consumidores de agua: normalmente concentra más de dos terceras partes del riego utilizado en un jardín. Limitar su extensión permite recortar el consumo de manera significativa
También es posible cubrir parte del terreno con piedras, grava o corteza de árbol. Estos materiales ayudan a conservar la humedad, protegen el suelo frente al viento y la erosión, reducen su calentamiento y dificultan la aparición de malas hierbas
El riego localizado mediante goteros suministra a cada planta la cantidad que necesita y reduce las pérdidas por evaporación. Este sistema utiliza entre la mitad y la cuarta parte del agua que requiere el riego por aspersión
Otra alternativa es recoger el agua de lluvia de tejados y patios y almacenarla en un depósito para utilizarla posteriormente. Puede emplearse un depósito semienterrado u otros recipientes, como un tonel, un bidón o una bañera vieja. Situarlo en una zona elevada permite regar por gravedad
Por último, conviene regar durante las horas más frescas del día para reducir la evaporación y evitar daños en las plantas. El exceso de riego puede hacer que sean menos resistentes a la sequedad y más vulnerables a las enfermedades