Raúl Alfredo Moyano, docente jubilado de 59 años, desapareció hace una semana durante el descenso del Ñuñorco Grande, en El Mollar, Tucumán. Una señal registrada por una antena de la zona de Los Sarmientos permitió reorientar el operativo hacia el sector sur y sureste de la montaña
El dispositivo habría impactado en esa antena el miércoles, dos días después de la desaparición. A partir de esa información, los equipos dejaron de priorizar la ladera norte, por donde Moyano había iniciado el ascenso, y ampliaron la búsqueda hacia La Quebrada del Portugués, El Indio y la Ruta Provincial 307
Un descenso iniciado al final de la tarde
Moyano comenzó la subida el lunes 12 de octubre a las 11. Llegó a la zona conocida como el “banquito”, cerca de la cumbre, alrededor de las 17 y avisó mediante un mensaje de voz que iniciaba el regreso
El descenso suele demandar unas tres horas. Por eso, los especialistas consideran que el horario de partida pudo haberlo dejado con poca visibilidad durante el trayecto
Un campamento para sostener la búsqueda en altura
El coordinador del rescate, Hernán Augusto Parajón, llegó a El Mollar el viernes y reorganizó las hipótesis de trabajo. El operativo estableció una permanencia continua en la cima del Ñuñorco Grande, a 3320 metros sobre el nivel del mar
Los rescatistas instalaron allí un campamento para pasar la noche cerca del área prioritaria. La medida busca evitar el tiempo y el desgaste físico de trasladarse diariamente entre la cumbre y el valle
La señal de Los Sarmientos también permitió definir un sector de rastreo con forma de abanico desde la cima, orientado hacia El Indio y la Ruta Provincial 307
La lluvia y la nieve limitan el despliegue
En la búsqueda participan efectivos de la Policía de Tucumán, personal de la Dirección de Comunicaciones, Gendarmería Nacional, operadores de drones, andinistas voluntarios y una división especializada llegada desde Tinogasta, Catamarca
Las patrullas terrestres enfrentan lluvias, barro, niebla y nieve. El terreno inestable ya provocó golpes y daños en el calzado de algunos integrantes. Aunque hay un helicóptero disponible, las condiciones meteorológicas impiden utilizarlo de manera sostenida
El Ñuñorco Grande recibe con frecuencia frentes nubosos por su ubicación en la entrada del valle. Sus senderos pueden bifurcarse durante el descenso y conducir hacia vertientes diferentes. La niebla, la lluvia y el barro reducen las referencias del camino
La ladera que mira hacia El Mollar tiene vegetación abierta, pero el sector sureste baja hacia la quebrada de Los Sosa y la selva tucumana. Allí, la vegetación tupida y las quebradas profundas dificultan el avance y la visibilidad
La familia mantiene la esperanza de encontrar a Moyano mientras el mejoramiento del tiempo permite reforzar los sobrevuelos y los rastrillajes en los cañadones del sector sur