El Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha un nuevo protocolo para promover el orden y el cuidado dentro de las escuelas. La medida, titulada “Marco general para la cultura del cuidado en establecimientos educativos”, plantea que toda la comunidad escolar participe en la preservación de aulas, patios, baños y otros espacios compartidos
Según explicó la ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, la propuesta busca extender prácticas de limpieza y mantenimiento ya presentes en algunas instituciones y fijar un marco común para todos los establecimientos. También establece que, ante daños que no requieran una intervención urgente, la reparación quedará a cargo de la comunidad educativa junto con la cooperadora escolar
Alcance en todos los niveles
El protocolo alcanza a escuelas de gestión estatal y privada, en todos los niveles y modalidades. Los estudiantes deberán mantener ordenados los espacios comunes y cuidar el mobiliario; los docentes acompañarán la construcción de esos hábitos; y los equipos directivos estarán a cargo de la implementación
La iniciativa incluye mecanismos concretos para llevar la idea a la práctica. Entre ellos figuran los llamados “embajadores del cuidado”, un sistema rotativo para supervisar sectores del establecimiento, y los “últimos minutos para el cuidado del espacio”, destinados a revisar que cada lugar quede en orden antes de un cambio de actividad o al cierre de la jornada
Residuos, murales y reparación
El plan también suma medidas vinculadas con el ambiente. Prevée la creación de una estación ambiental para separar residuos con fines pedagógicos y campañas de despapelización para retirar carteles y afiches vencidos
Además, cada escuela deberá elaborar un Plan Institucional de Gestión Integral de Residuos, con un referente ambiental, equipamiento específico y un comité integrado por directivos, docentes, estudiantes y familias
Ese comité tendrá a su cargo auditorías periódicas y acciones de sensibilización. Para la separación de desechos, se instalarán cestos de 25 o 50 litros y contenedores verdes de 240 litros para acopio
El protocolo recupera además un diagnóstico realizado por la Universidad de San Andrés junto con el ministerio porteño, basado en 3.000 estudiantes de 42 escuelas secundarias de las 15 comunas. El informe señaló que, cuando predomina el respeto mutuo, crecen las conductas de cuidado y disminuyen los daños; también que el orgullo y la identificación con la escuela favorecen la protección del edificio
A partir de esos hallazgos, se impulsarán iniciativas como anfitriones de una nueva cultura para recibir a quienes ingresan por primera vez, murales estudiantiles en paredes vandalizadas, recuperación de espacios verdes con huertas o jardines de polinizadores, y jornadas de reparación con participación de alumnos en el mantenimiento de mobiliario y sectores comunes
Una política que se amplía
Las escuelas también deberán construir acuerdos de cuidado con sus estudiantes, desarrollar campañas con mensajes positivos y exhibir tableros visibles con indicadores de avance, como la cantidad de aulas ordenadas al final del día o el porcentaje de residuos correctamente separados
La medida se suma a otra disposición aplicada por la Ciudad al comienzo del ciclo lectivo, orientada a proteger a niñas, niños y adolescentes ante situaciones de vulneración de derechos. Esa decisión se adoptó en un contexto de amenazas y operativos de seguridad en distintos establecimientos del país