La disputa por los homenajes a Donald Trump en el Kennedy Center volvió a los tribunales después de que el directorio aprobara nuevas inscripciones y referencias en la fachada y en la plaza frente al edificio
En un primer momento, los abogados del Departamento de Justicia habían dicho que no restaurarían el nombre del presidente antes del 8 de septiembre. Pero, tras una audiencia de dos horas, aceptaron no avanzar con los cambios antes del 8 de octubre de 2026
Un nuevo intento de reconocimiento
El directorio del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas aprobó el 13 de agosto una fórmula para reconocer a Trump. El plan prevé una inscripción debajo del cartel principal para indicar que el recinto fue “restaurado y renovado por el presidente Donald J. Trump”
El juez ya había resuelto este año que un intento previo de rebautizar el edificio como “Donald J. Trump y el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas” violaba la ley federal
Durante la audiencia, el abogado del gobierno sostuvo que se trata de un reconocimiento al presidente y no de un cambio de nombre institucional. También vinculó esa medida con la búsqueda de aportes privados para una renovación integral del complejo cultural
El magistrado cuestionó esa postura y preguntó qué relación tenía con lo que el Congreso quiso establecer en los estatutos
La plaza y la fachada, bajo revisión
Además de la inscripción principal, el proyecto contempla una referencia adicional en el frente si un fondo patrimonial alcanza los 100 millones de dólares. El gobierno pidió no pronunciarse todavía sobre ese punto, al sostener que por ahora se trata solo de una posibilidad teórica
También está en discusión el renombramiento de la plaza y del terreno donde se levanta el edificio en honor al mandatario. El juez analizó si eso vulnera una ley de 1983 que prohíbe “memoriales adicionales” en las áreas públicas del centro
En esa línea, evaluó si una plaza ubicada fuera del edificio puede considerarse parte de ese espacio protegido. Incluso sugirió que, bajo la interpretación oficial, podrían surgir otros homenajes a expresidentes en distintos sectores del complejo
La advertencia de la parte demandante
La demanda fue impulsada por la congresista demócrata por Ohio Joyce Beatty, integrante ex officio del directorio. Su abogado aseguró que la conducción del centro intenta hacer lo mismo que antes, pero con otra formulación
También pidió una intervención urgente por temor a que el centro avanzara en silencio antes de una decisión final. “Me preocupa que puedan hacer esto en medio de la noche”, dijo durante la audiencia
Del otro lado, el gobierno afirmó que no hay evidencia de que la medida vaya a ejecutarse de inmediato. Aun así, reconoció que un reconocimiento al presidente ayudaría a resolver problemas financieros y estructurales del centro
El trasfondo financiero
En escritos recientes, los abogados de la administración plantearon que, si el centro no consigue fondos para las renovaciones y tampoco avanza con el reconocimiento a Trump, la estructura podría deteriorarse hasta exigir su demolición
Incluso dejaron abierta la posibilidad de reemplazarla por un anfiteatro al aire libre con vista al río Potomac. El secretario de Comercio de Estados Unidos también dijo que una demolición sería una eventualidad si el presidente no pudiera renovar el centro, aunque descartó una medida inmediata
El juez restó peso a ese planteo y volvió a centrar el debate en la legalidad de la resolución aprobada por el directorio. También consultó si aún conserva jurisdicción suficiente para frenar los cambios mientras sigue apelado su fallo anterior
Al cierre de la audiencia, no tomó una decisión y dijo que necesitará tiempo para revisar los asuntos con la atención que merecen