En una esquina de Núñez, un local a la calle se convierte en un espacio de homenaje. Allí, Luciana Levinton presenta Luciana Levinton: Homenaje a Eileen Gray 1878-1976, una exposición que cruza pintura, diseño, arquitectura y memoria para volver a poner en foco a una de las figuras más singulares del modernismo

Una figura clave del diseño moderno

Nacida en Irlanda en 1878 como Kathleen Eileen Moray Smith, Eileen Gray desarrolló una obra que atravesó varias disciplinas: muebles laqueados, biombos, alfombras, tapices, interiores y arquitectura. Se formó en Londres y después se instaló en París, donde abrió en 1910 un taller de laqueado junto a Seizo Sougawara y más tarde trabajó con Evelyn Wyld en tejidos de alfombras y tapices

En 1922 inauguró Jean Désert, un espacio decisivo para difundir sus diseños. Más tarde llegó E-1027, la casa que completó en 1929 junto a Jean Badovici en Roquebrune-Cap-Martin. Su relevancia no se limita a la calidad de sus piezas: también radica en su modo de pensar el vínculo entre objeto, uso y espacio

Levinton y una investigación de largo aliento

La muestra reúne 34 pinturas realizadas entre 2018 y 2026, organizadas en cuatro conjuntos de trabajo. Hay obras sobre planos de arquitectura, mobiliario, interiores, alfombras y tapices, además de piezas realizadas sobre páginas de la revista Summa de los años 70

Levinton también suma una colección de luminarias de IMdi, en un montaje que busca activar la relación entre la obra de Gray y el presente. Su interés por la diseñadora comenzó en los años 90, a partir de la célebre mesa de acero y vidrio de altura regulable, y desde 2018 viene profundizando esa línea de trabajo con pinturas e intervenciones sobre publicaciones y materiales gráficos

“Me sentí atraída por la obra de Gray en primer lugar por los diseños de muebles que realizó en diversos y exóticos materiales. También por su proyecto Villa E1027”, señaló Levinton. Y agregó una frase de la propia Gray: “Quiero encontrar la paz para crear algo nuevo hoy”

Un homenaje pensado para la vidriera

La elección del espacio no es casual. Levinton pensó la exposición en diálogo con Jean Désert, el local que Gray abrió en París en 1922 para exhibir alfombras, muebles y objetos. Por eso, la muestra porteña se presenta en un formato de vidriera, visible desde la calle, como un puente entre dos ciudades y dos momentos históricos

La fachada retoma esa idea con un afiche inspirado en el original de Jean Désert, reversionado para esta ocasión. El gesto refuerza la intención de traer a Gray fuera del museo y devolverla al espacio urbano, donde diseño y vida cotidiana vuelven a encontrarse

Una lectura desde el presente

La propuesta no se limita a recordar una trayectoria histórica. También la reactiva desde preguntas actuales sobre autoría, visibilidad y permanencia de los objetos en la cultura visual contemporánea. En ese cruce, Levinton construye una lectura propia del legado de Gray y lo vuelve a poner en circulación en Buenos Aires

La muestra puede visitarse en Núñez 1597, CABA