Arthur C. Brooks, científico social y profesor de la Harvard Kennedy School y la Harvard Business School, sostiene que la felicidad no debería quedar librada al azar. Para el especialista, alcanzar el éxito tampoco garantiza una vida plena
En su libro From Strength to Strength: Finding Success, Happiness, and Deep Purpose in the Second Half of Life, publicado en 2022, plantea distintas claves para vivir mejor a medida que pasan los años
Una felicidad que puede construirse
Brooks diferencia entre sentirse feliz y comprender qué componentes forman la felicidad. Según su planteo, esta combina disfrute, satisfacción y propósito, tres dimensiones sobre las que las personas pueden influir
También advierte que quienes se acostumbran a obtener grandes logros pueden experimentar con mayor intensidad la pérdida de reconocimiento cuando esa etapa concluye
Del rendimiento a la transmisión de experiencia
El especialista distingue entre dos formas de inteligencia. La fluida, vinculada con la concentración, la velocidad para analizar información y la creatividad, suele disminuir con la edad. La cristalizada, basada en los conocimientos y la experiencia, puede continuar desarrollándose durante décadas
Por eso recomienda realizar una transición gradual desde el papel de innovador hacia el de instructor. La propuesta consiste en aprovechar lo aprendido para enseñar y orientar a otros
Brooks reemplaza la imagen de un lienzo que se llena durante la primera mitad de la vida por la de un bloque de mármol al que se le quita material hasta encontrar una forma. En términos prácticos, sugiere desprenderse de posesiones, vínculos y creencias que ya no representan a la persona
Como ejercicio, plantea elaborar cada año una “lista inversa de deseos”: en lugar de anotar nuevas metas, identificar aquello que se quiere eliminar
El papel decisivo de las relaciones
La última clave está relacionada con los vínculos. Brooks afirma que la ciencia social y la neurociencia ubican al amor en el centro del bienestar y advierte que resulta difícil aumentar la felicidad con los años cuando falta afecto
Para explicar esa idea recurre al ejemplo de los álamos temblones. Aunque un bosque puede parecer formado por árboles separados, sus ejemplares comparten un sistema de raíces. De manera similar, las personas exitosas pueden mostrarse independientes, pero dependen de una red de relaciones
Por eso propone transformar los vínculos basados en el interés en amistades cercanas y auténticas. La pregunta que deja como reflexión es cuántos amigos reales tiene cada persona más allá de sus contactos profesionales