La gripe no siempre termina cuando desaparecen la fiebre, la tos y la congestión. Algunas personas continúan con problemas de salud durante meses, en un cuadro conocido como gripe prolongada o gripe larga
El año pasado, al menos 32 millones de estadounidenses tuvieron influenza. La enfermedad provocó cerca de 400.000 hospitalizaciones y al menos 24.000 muertes
Secuelas que pueden extenderse hasta 18 meses
Un estudio realizado sobre más de 80.000 personas hospitalizadas por Covid-19 y más de 10.000 internadas por gripe estacional detectó problemas persistentes en ambos grupos hasta un año y medio después de la infección
En comparación con el Covid-19, la gripe se relacionó con un mayor riesgo de dolor en el pecho, aceleración del ritmo cardíaco, tos, bajos niveles de oxígeno, dificultad para respirar y diabetes tipo 1
Aunque sus efectos fueron menos intensos que los del Covid-19 prolongado en algunos órganos, las consecuencias de la gripe superaron a sus complicaciones iniciales en casi todos los sistemas analizados, incluidos el cerebro, el corazón y los riñones
Impacto en la salud mental y la memoria
Los efectos psicológicos y neurológicos también fueron relevantes. En el estudio, 59 de cada 100 personas presentaron diagnósticos vinculados con la salud mental
Más de la mitad tuvo síntomas neurológicos, como dificultades cognitivas, problemas de memoria o somnolencia. La frecuencia de estos cuadros fue comparable, aunque algo menor, a la observada entre quienes atravesaron un Covid-19 prolongado
Todavía no se conoce con precisión cuántas personas desarrollan gripe larga. Sin embargo, el epidemiólogo Ziyad Al-Aly estima que podría afectar a entre el 3% y el 5% de quienes contraen influenza
Qué ocurre en el cerebro
La mayoría de las cepas de influenza no invade directamente el cerebro. La evidencia disponible indica que parte del daño podría producirse por la respuesta del sistema inmunitario
Durante la infección, el organismo libera citocinas inflamatorias que circulan por la sangre y pueden alcanzar el sistema nervioso. Allí pueden activar células inmunitarias y favorecer procesos de neuroinflamación
En experimentos con ratones, investigadores observaron signos de inflamación y modificaciones en las neuronas del hipocampo 30 días después de la infección. Esa región participa en el aprendizaje y la memoria
El impacto dependió de la cepa viral. Los animales infectados con H3N2 y H7N7 mostraron menor neuroplasticidad y dificultades de memoria, mientras que la cepa H1N1 más leve no produjo efectos persistentes detectables en ese período
A los 120 días, los ratones adultos jóvenes parecían haber recuperado el funcionamiento cerebral inicial. En animales de mayor edad, la recuperación fue menos favorable, según los resultados preliminares
La vacunación, una medida preventiva
La mejor estrategia para evitar las complicaciones prolongadas es reducir el riesgo de infección y de cuadros graves. La vacuna contra la gripe prepara al sistema inmunitario para responder al virus y puede disminuir sus consecuencias inmediatas y posteriores
Aún no está completamente establecido cuánto protege frente a la gripe larga. No obstante, distintos estudios la asociaron con una reducción del riesgo de enfermedad cardíaca de entre el 20% y el 50%, además de una menor probabilidad de demencia
La vacunación está recomendada para adultos y niños mayores de seis meses. Octubre suele considerarse el momento más conveniente para recibirla