La limpieza del hogar suele concentrarse en lo que se ve a simple vista. Sin embargo, hay puntos de la cocina que muchas veces pasan inadvertidos y terminan acumulando restos de comida

Ese descuido, aunque parezca menor, puede convertir electrodomésticos y espacios ocultos en un foco para cucarachas. Cuando encuentran alimento y resguardo, estos insectos tienen más facilidades para instalarse en casa

Los puntos que no conviene dejar pasar

El microondas, la tostadora y el espacio detrás o debajo del refrigerador son áreas donde pueden quedar migas, residuos o suciedad acumulada. La limpieza superficial no basta si esos restos siguen ahí

Por eso, conviene mover los aparatos, revisar su interior y limpiar con regularidad las zonas menos visibles. Una rutina constante reduce las posibilidades de que las cucarachas encuentren comida y refugio

Una rutina más profunda marca la diferencia

Limpiar a fondo estos espacios ayuda a cortar una de las principales condiciones que favorecen la presencia de plagas: el acceso fácil a alimento. Mantener esos puntos libres de residuos es una medida simple, pero clave para proteger la cocina