Varias decisiones recientes de Donald Trump reavivaron el debate sobre el rumbo internacional de Estados Unidos y la solidez de sus compromisos con aliados y socios comerciales
Aliados inquietos y adversarios favorecidos
La recepción oficial al presidente chino Xi Jinping contrastó con la demora de un paquete de armas valuado en 14.000 millones de dólares para Taiwán. Al mismo tiempo, Trump invitó al presidente ruso Vladimir Putin a la cumbre del G20 en Florida y expresó su interés en comprar potasa a Bielorrusia, un aliado cercano de Moscú, en lugar de adquirirla a Canadá
Europa también recibió señales contradictorias. Trump planteó restringir las exportaciones estadounidenses de diésel justo antes del invierno, pese a que el año anterior había presionado a los países europeos para que compraran más. Aunque sus funcionarios lograron frenar la medida, el episodio dejó en Bruselas la percepción de que el suministro estadounidense no está garantizado
En el Ártico, Estados Unidos acordó con Dinamarca y Groenlandia ampliar sus derechos de seguridad sobre la isla. El pacto se aproxima al statu quo previo a las amenazas de anexión formuladas por Trump, que habían llevado a varios países europeos a considerar el envío de tropas para proteger el territorio
La incertidumbre también crece en Asia y Medio Oriente. Casi el 70% de los surcoreanos respalda la idea de desarrollar un arsenal nuclear propio, mientras Arabia Saudita evalúa opciones similares ante las dudas sobre el respaldo estadounidense. Riad, además, buscó una intervención de Trump contra los hutíes en Yemen después de un ataque contra un oleoducto, pero el presidente se negó
Una cumbre con pocos resultados
El encuentro entre Trump y Xi estuvo marcado por una recepción protocolar y declaraciones amistosas, pero produjo avances limitados. La principal medida anunciada fue extender por dos meses la tregua comercial entre Washington y Beijing, hasta el 10 de enero
La reunión dejó sin resolver asuntos centrales como Taiwán, el apoyo chino a Irán y Rusia, la seguridad de las rutas marítimas de Medio Oriente y el cambio climático. También hubo escasos progresos sobre inteligencia artificial, pese a los riesgos vinculados con sistemas que podrían volverse incontrolables y con el uso de esa tecnología en operaciones militares
La disputa tecnológica entre las dos potencias continúa. Trump sostiene que Estados Unidos debe ganar la carrera de la inteligencia artificial, mientras Xi plantea que su desarrollo debe administrarse con responsabilidad. Ninguno de los dos gobiernos, sin embargo, parece dispuesto a aceptar controles amplios
La interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo elevó el precio mundial del petróleo. China, que compra cerca del 90% de las exportaciones iraníes de crudo, tiene capacidad para presionar a Teherán, aunque la pérdida de influencia estadounidense dificulta cualquier negociación
Aranceles que golpean al campo
La política comercial de Trump también aumentó la presión sobre los productores agrícolas estadounidenses. Los aranceles encarecieron maquinaria, repuestos y equipos, mientras las represalias extranjeras redujeron las exportaciones del sector
Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, las medidas de respuesta recortaron en 14.900 millones de dólares anualizados las ventas agrícolas estadounidenses a China. Casi la mitad correspondió a la soja, aunque también fueron afectados la carne vacuna, el algodón, los frutos secos y el maíz. Iowa concentró una exposición estimada de 1.200 millones de dólares
El sector además depende de la potasa canadiense para producir fertilizantes. Aunque los últimos aranceles del 50% contra Canadá no incluyeron ese insumo, algunos sectores canadienses debatieron utilizarlo como herramienta de presión si se agravaba la disputa comercial. El gobierno estadounidense anunció 12.000 millones de dólares en pagos de emergencia para amortiguar las perturbaciones del mercado
La tensión con la prensa
Otra controversia surgió luego de que la Casa Blanca expulsara a CNN, Politico y MS NOW de sus instalaciones. La medida fue vinculada al contenido de sus coberturas y quedó bajo cuestionamiento por su posible incompatibilidad con la Primera Enmienda, que protege a ciudadanos y medios frente a la interferencia del Estado
El gobierno también utilizó organismos federales, investigaciones, demandas y decisiones regulatorias para presionar a periodistas y empresas de comunicación. Los tribunales ya habían bloqueado intentos anteriores de excluir a reporteros individuales y una política similar impulsada por el Departamento de Defensa
La exclusión provocó una inusual coordinación entre organizaciones periodísticas. Varias cadenas se negaron a proporcionar imágenes compartidas en solidaridad con los medios apartados, lo que dejó sin cobertura adecuada un acto de inauguración de un helipuerto en la Casa Blanca
El costo de la pérdida de confianza
Trump defiende que los aliados asuman una mayor parte de los costos de la seguridad internacional. Sin embargo, las señales contradictorias pueden llevar a otros países a buscar acuerdos militares propios, desarrollar capacidades nucleares o acercarse a nuevas alianzas
El resultado sería una menor influencia estadounidense y una red internacional más fragmentada. El problema no sería solo la falta de acuerdos concretos, sino el debilitamiento de la confianza en la palabra de Washington