En 2017, una caja con restos de Salvador Dalí recorrió 700 kilómetros entre Figueres y Las Rozas. El envío incluía parte de una pierna, tres dientes, cuatro uñas y un mechón de pelo

El traslado se produjo después de que una jueza ordenara exhumar al artista para determinar si era el padre de Pilar Abel, una mujer que afirmaba ser su hija. El análisis genético descartó cualquier parentesco

Una idea surgida después de la prueba

Antonio Alonso, entonces responsable del análisis, considera que el material biológico conservado podría permitir una lectura completa del ADN de Dalí. Su objetivo sería buscar indicios vinculados con la creatividad y ciertos rasgos de personalidad

El genetista sostiene que no atribuye la creatividad exclusivamente a los genes. También reconoce la importancia de factores ambientales, como la educación, y plantea estudiar posibles redes genéticas relacionadas con esa capacidad

El vínculo de Dalí con la genética

Dalí mantuvo durante décadas un interés particular por el ADN. En 1963 presentó Galacidalacidesoxiribunucleicacid, una obra monumental inspirada en la doble hélice y en la relación entre ciencia, religión e inmortalidad

El artista describía el ADN como una estructura fundamental para comprender la vida. Su mortaja también llevaba representaciones de hélices del ADN

Restos bajo custodia

La exhumación ocurrió durante la noche del 20 de julio de 2017, bajo la cúpula del Teatro-Museo Dalí de Figueres. Los forenses tomaron muestras de ambas piernas, además de dientes, uñas y cabellos

Las muestras fueron divididas entre el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, en Las Rozas, y su delegación de Barcelona. Alonso afirma que para obtener ADN bastaron las raíces dentales y una uña

Los restos fueron devueltos a la tumba en marzo de 2018. Según el genetista, los extractos de ADN sobrantes permanecen bajo custodia indefinida

Rechazo de la Fundación

La Fundación Gala-Salvador Dalí, responsable de los restos del artista, no contempla respaldar el proyecto. La entidad considera que una iniciativa de este tipo exige especial prudencia por sus dimensiones éticas, jurídicas y científicas

Dalí murió el 23 de enero de 1989. La posibilidad de estudiar su genoma sigue siendo una propuesta, no un análisis realizado