PARÍS. La función pública francesa protagonizó este martes una jornada de movilización nacional contra el congelamiento de los salarios y el plan de austeridad que el gobierno presentará junto con el proyecto de presupuesto para 2027

Las protestas se desarrollaron en más de 170 concentraciones y reunieron, según el Ministerio del Interior, a unas 206.000 personas. La CGT elevó la cifra por encima de los 300.000 manifestantes. Al menos 440 personas fueron detenidas

Una alianza sindical poco habitual

La convocatoria fue respaldada por ocho organizaciones: CGT, FO, CFDT, UNSA, FSU, Solidaires, CFE-CGC y FA-FP. La coalición reunió a sindicatos combativos y reformistas, una convergencia poco frecuente en Francia que reflejó la amplitud del malestar

Bomberos, docentes, policías y agentes de France Travail marcharon junto con otros empleados estatales. El reclamo central es el mantenimiento del índice salarial, congelado desde 2023 y cuya falta de actualización volvería a extenderse durante 2027

La medida implicaría que no habría un aumento general para los trabajadores del Estado, las administraciones locales y el sector sanitario. Los sindicatos sostienen que los sueldos perdieron poder adquisitivo tras varios años de inflación y advierten que el congelamiento agravará los problemas para incorporar personal

Un ajuste de 54.000 millones de euros

El gobierno de Sébastien Lecornu busca aplicar un esfuerzo presupuestario de 54.000 millones de euros para llevar el déficit público por debajo del 5% del PBI en 2027. El proyecto será presentado el jueves 1 de octubre ante la Asamblea Nacional

Sophie Binet, secretaria general de la CGT, calificó el presupuesto de “peligroso para el país” y afirmó que el Ejecutivo dispone de 48 horas para modificar sus planes. Los sindicatos temen que el peso principal del ajuste recaiga sobre los servicios públicos y afecte especialmente a los sectores más vulnerables

El reclamo estudiantil amplió la movilización

Las organizaciones universitarias y secundarias también se sumaron a las protestas. Cuestionan la posible congelación de las ayudas al alquiler, una revisión del precio de la comida a un euro en los comedores universitarios y un eventual aumento de las tasas de matrícula

La Unión Estudiantil había convocado asambleas en los campus y una participación conjunta con los empleados públicos. La presencia de los jóvenes extendió el conflicto más allá de las reivindicaciones laborales y puso el foco en la precariedad estudiantil y el futuro de la educación superior

Falta de personal y presión sobre los servicios

Los manifestantes también reclamaron contrataciones estatutarias masivas y un programa de refinanciación. En escuelas, cuarteles y oficinas de empleo denuncian plantillas insuficientes y una carga laboral creciente que, según sostienen, deteriora la atención a la ciudadanía

La participación de bomberos y policías fue especialmente significativa. La incorporación de esos sectores, habitualmente menos vinculados con las grandes movilizaciones sociales, mostró que el descontento atraviesa distintas áreas de la administración

La deuda condiciona el margen del gobierno

El Ejecutivo justifica el ajuste por la situación de las cuentas públicas. A finales de junio, la deuda francesa alcanzó los 3,595 billones de euros, equivalentes al 119% del PBI, el nivel más alto desde 1946

El endeudamiento aumentó en 59.600 millones de euros durante el segundo trimestre, después de haber crecido 75.800 millones en el primero, cuando representaba el 117,5% del PBI. El gobierno calcula que la deuda llegará al 121,7% del producto en 2027, más del doble del límite del 60% fijado por las normas europeas

Mientras el Ejecutivo sostiene que postergar el saneamiento eleva el costo de los intereses y reduce su capacidad de acción, los sindicatos rechazan que los trabajadores públicos y los servicios esenciales sean utilizados como principal variable de ajuste

El presupuesto será la próxima prueba política

La presentación del proyecto marcará el primer desafío para el gobierno tras la protesta. La coalición sindical podría convocar nuevas jornadas de movilización si no encuentra señales de apertura

El debate parlamentario también se anticipa complejo: el Ejecutivo deberá reunir apoyos para aprobar un presupuesto restrictivo en un contexto social deteriorado. Entre la necesidad de contener la deuda y el rechazo de los empleados públicos, Lecornu enfrenta un escenario de alta tensión al comienzo del otoño boreal