BRUSELAS.- Los ministros del Interior de la Unión Europea mantendrán este martes una reunión por videoconferencia para analizar la crisis migratoria registrada en Ceuta y el impacto político que generó dentro del bloque

La llegada masiva de migrantes, iniciada el jueves en una de las dos únicas fronteras terrestres de la UE en África, activó alarmas en varias capitales europeas y volvió a exponer las divisiones entre los Estados miembros sobre cómo responder a este tipo de episodios

Una fractura política que se agranda

España, encabezada por Pedro Sánchez, sostiene una línea más abierta en materia migratoria. En el extremo opuesto se ubican gobiernos que promueven una postura más dura, entre ellos Italia y Dinamarca, que advirtieron que una inmigración descontrolada representa una amenaza para Europa

Esos países incluso reclamaron excluir a España del espacio Schengen, la zona de libre circulación europea. La propuesta fue rechazada por el gobierno español, que la consideró políticamente explosiva y jurídicamente inviable

Intercambio de cartas y presión diplomática

En respuesta, Sánchez envió una carta a las autoridades de las instituciones europeas en la que cuestionó la actitud egoísta de esos gobiernos y pidió una reunión de urgencia para evaluar la situación

Horas más tarde, 22 Estados miembros, entre ellos Italia, Dinamarca, Alemania y Hungría, remitieron otra nota para pedir una videoconferencia de emergencia con el objetivo de respaldar una política migratoria más restrictiva

Francia no se sumó a esa iniciativa. Consideró que la jugada implicaba utilizar la crisis de Ceuta con fines políticos y remarcó que la gran mayoría de las personas que cruzaron la frontera ya había sido devuelta a Marruecos

Bruselas busca una respuesta común

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró la convocatoria y reclamó una respuesta europea común que permita reforzar las fronteras

Entre las opciones mencionadas figuraron una mayor vigilancia y, cuando sea necesario, la instalación de barreras físicas. Von der Leyen sostuvo que lo ocurrido demuestra la necesidad de fortalecer los puntos más sensibles de la frontera y señaló que la reunión servirá para extraer lecciones de lo sucedido

El encuentro se produce después de que la UE endureciera en los últimos meses sus normas migratorias y autorizara a los Estados miembros a enviar a centros fuera del bloque a solicitantes de asilo rechazados

Un debate que arrastra años

La migración sigue siendo uno de los temas más divisivos en la Unión Europea desde la crisis de 2015 y 2016, cuando más de un millón de refugiados e inmigrantes, muchos de ellos provenientes de Siria, llegaron al continente

Aquel flujo reforzó el apoyo a fuerzas antiinmigración y de extrema derecha, y profundizó el debate sobre el control de fronteras, el sistema de asilo y el reparto de responsabilidades entre los países miembros

En ese contexto, la UE ha recurrido cada vez más a acuerdos migratorios con países del norte de África para intentar frenar las llegadas irregulares