Las negociaciones por el próximo presupuesto de largo plazo de la Unión Europea avanzan entre fuertes desacuerdos. Los gobiernos quieren alcanzar un entendimiento antes de las elecciones previstas para el próximo año en Francia, Italia, Polonia y España

El marco financiero para el período 2028-2034 representa cerca del 1,2% del ingreso nacional bruto de los 27 países del bloque. Su aprobación requiere el respaldo de todos los Estados miembros y del Parlamento Europeo

Una propuesta de 1,62 billones de euros

Irlanda, que ejerce la presidencia rotativa de la UE, propuso fijar el presupuesto en 1,62 billones de euros, unos 1,81 billones de dólares. La cifra supone un aumento del 30% frente al programa vigente, aunque queda 8% por debajo de lo solicitado por la Comisión Europea

Los países que aportan más dinero del que reciben consideran que el monto sigue siendo excesivo. Suecia reclamó recortes adicionales por varios cientos de miles de millones de euros y advirtió que el plan elevaría en 60% su contribución

La ministra sueca de Asuntos Europeos, Jessica Rozencrantz, sostuvo que el presupuesto es “ampliamente inasequible” y que su volumen debe reducirse. Alemania también respaldó la necesidad de ajustar el proyecto, aunque su canciller, Friedrich Merz, reconoció que todavía falta mucho para lograr un acuerdo

Agricultura y cohesión, en el centro del conflicto

Los principales puntos de disputa son los fondos destinados a las regiones menos desarrolladas y las ayudas agrícolas. Ambas partidas representan, en conjunto, alrededor de dos tercios del presupuesto europeo

Si los gobiernos no aceptan aumentar sus aportes, la UE deberá optar entre reducir esos programas o limitar sus objetivos en defensa, competitividad y otras áreas estratégicas

El ministro irlandés de Asuntos Europeos, Thomas Byrne, afirmó que la propuesta ofrece una base para las próximas conversaciones, aunque aclaró que todavía no constituye un punto de consenso. “Nadie obtendrá todo lo que quiere”, señaló, al plantear que el resultado deberá contener algo para cada país

La búsqueda de nuevos ingresos

Las tratativas ocurren mientras aumentan las exigencias sobre la UE por la guerra en Ucrania, los altos costos de la energía y las tensiones comerciales con Estados Unidos y China

Al mismo tiempo, Francia, Italia y Bélgica enfrentan elevados niveles de deuda y se oponen a pagar más. Como el bloque no puede establecer impuestos generales, la Comisión analiza ampliar sus ingresos mediante el sistema de comercio de emisiones de carbono y un nuevo gravamen al tabaco, entre otras alternativas

Un calendario ajustado

Si el acuerdo no llega a finales de diciembre, los fondos no se agotarán de inmediato. Los países dispondrán de un año adicional, aunque necesitarán tiempo para aprobar las leyes y los programas que permitan comenzar a ejecutar el presupuesto en enero de 2028

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, pidió a los líderes alcanzar un acuerdo oportuno para dar previsibilidad y estabilidad a las economías del bloque en un contexto internacional marcado por la incertidumbre