Darío Giordano respondió públicamente a las acusaciones de violencia física y psicológica formuladas por su hijo Valentín Yankelevich, quien describió situaciones vividas durante su infancia y explicó que, a los 12 años, comenzó a vivir con su abuelo Gustavo Yankelevich

Según el relato de Valentín, la violencia habría comenzado después de la muerte de su madre, Romina Yan, ocurrida el 28 de septiembre de 2010. También señaló que su hermano Franco dejó el hogar junto con él, mientras que su hermana Azul permaneció junto a su padre

La respuesta de Giordano

En un comunicado, Giordano rechazó las acusaciones y sostuvo que los hechos denunciados nunca ocurrieron. Afirmó que las cuestiones fueron analizadas en una causa judicial y recordó que fue sobreseído en 2018

El hombre explicó que la muerte de Romina lo dejó a cargo de sus hijos en medio de un profundo dolor. Reconoció que pudo haber cometido errores como padre, pero negó que esos errores puedan equipararse con los episodios de violencia que se le atribuyen

También cuestionó que una historia familiar dolorosa se transforme en una disputa pública. Según expresó, sus hijos tienen derecho a sus propios recuerdos y sentimientos, pero él también conserva una versión de lo ocurrido y decidió mantenerla en el ámbito privado

Un pedido para evitar una confrontación pública

Giordano aseguró que no responderá a Valentín a través de los medios ni expondrá detalles de la intimidad familiar para defenderse. Además, manifestó que ama a su hijo y reconoció que, durante el período posterior a la muerte de Romina, posiblemente no haya estado a la altura de lo que Valentín y Franco necesitaban

En el cierre del texto, sostuvo que no busca mostrarse como un padre perfecto ni pedir compasión. Dijo que pretende defender su nombre sin iniciar una batalla pública y expresó su deseo de que algún día puedan hablar de lo sucedido en privado, sin intermediarios ni cámaras