Harald V de Noruega ha muerto a los 89 años, cerrando un reinado de 35 años que comenzó en 1991, tras la muerte de Olaf V. Siempre acompañado por la reina Sonia, logró conservar el afecto de gran parte de la población, aunque la familia real vivió durante años bajo la sombra de varias polémicas
Con su fallecimiento, la sucesión pasa al príncipe heredero Haakon, en un momento delicado para la monarquía noruega. La pérdida del rey llega, además, después de que palacio advirtiera un empeoramiento de su estado de salud en las últimas horas
El caso que más dañó a la corona
La mayor crisis de la familia real noruega gira en torno a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit y nacido de una relación anterior a su matrimonio con Haakon
Su detención en agosto de 2024, tras un episodio de violencia contra su expareja, abrió una investigación que terminó convirtiéndose en uno de los mayores escándalos recientes de la monarquía. La causa acumuló 32 delitos, con acusaciones de violación, violencia, amenazas, agresiones y quebrantamiento de órdenes de alejamiento
En junio de 2026 fue condenado a cuatro años de prisión por varios de esos delitos, aunque la sentencia está recurrida. Su situación sigue bajo control por el riesgo de reincidencia y por el temor a que incumpla las medidas impuestas
Mette-Marit, entre la enfermedad y la controversia
La princesa heredera también quedó expuesta por la aparición de mensajes vinculados con Jeffrey Epstein. Correos intercambiados desde su cuenta oficial entre 2011 y 2014 revelaron contactos y conversaciones que provocaron una fuerte reacción pública
La presencia de su nombre en esos intercambios no implica por sí sola una acusación penal, pero sí sumó presión sobre su imagen pública. A ello se añade su estado de salud: Mette-Marit sufre fibrosis pulmonar crónica y ha tenido que modificar y cancelar parte de su agenda oficial en varias ocasiones
Hace unas semanas se sometió a un trasplante de pulmón con el objetivo de mejorar su calidad de vida
Marta Luisa y Durek Verrett, otra fuente de tensión
La hija mayor de Harald V, Marta Luisa de Noruega, también ha generado incomodidad en el entorno de la casa real por su relación y posterior matrimonio con el chamán estadounidense Durek Verrett
La boda en Geiranger estuvo rodeada de polémica por la comercialización de parte del evento. Las imágenes se vendieron en exclusiva y el acuerdo con distintos proyectos audiovisuales generó malestar, en especial por el contraste con la tradición de la familia real en este tipo de celebraciones
Verrett ha recibido críticas por sus actividades profesionales y por declaraciones controvertidas, entre ellas su afirmación de ser reptiliano y la venta de un medallón que aseguraba curar la COVID-19. También negó una acusación de tocamientos indebidos formulada por un ciudadano sueco
La situación económica de la pareja ha alimentado nuevas dudas. Las deudas ligadas a la boda y los problemas de algunas de sus empresas reforzaron la atención sobre su nivel de gasto. La sociedad PML International AS, fundada por Marta Luisa, tampoco habría logrado consolidar una actividad rentable
Skaugum y el foco sobre Haakon
El príncipe heredero tampoco ha quedado al margen del escrutinio. La gestión de determinados inmuebles vinculados a Skaugum, residencia de Haakon y Mette-Marit, abrió preguntas sobre la actividad empresarial desarrollada en terrenos relacionados con la familia real
La polémica se centró en el alquiler de varias viviendas y en la empresa Skaugum Gård, así como en la relación entre propiedades de la familia, gastos de mantenimiento sufragados en parte con fondos públicos y los beneficios obtenidos de esas actividades