ILORIN, Kwara. Decenas de nigerianos rescatados de manos de un grupo yihadista describieron seis meses marcados por el miedo, el hambre y la muerte antes de ser trasladados a atención médica en la capital del estado de Kwara

Los liberados, en su mayoría mujeres y niños, formaban parte de un grupo de más de 300 secuestrados puestos en libertad esta semana. Tras su entrega a las autoridades, quedaron bajo observación médica y controles de rutina, a la espera de reunirse con sus familias

Relatos de hambre y entierros forzados

Mary Ishaya contó que pasaron días sin comida y que, junto con otros rehenes, fue obligada a enterrar a personas que murieron en cautiverio. La mujer, de 44 años, dijo que nunca antes había tocado un cadáver ni había enterrado a nadie

“No encuentro las palabras para describir lo que nos pasó. Vimos muerte y sufrimiento”, relató

En el hospital, varios de los liberados aparecían visiblemente debilitados, con dificultades para mantenerse en pie. Otros presentaban heridas y secuelas emocionales tras meses de encierro

Un ataque que dejó más de 160 muertos

Los secuestrados habían sido capturados el 3 de febrero, cuando combatientes armados atacaron la aldea de Woro y mataron a más de 160 personas. Algunas mujeres dijeron luego que se enteraron de que sus esposos estaban entre las víctimas fatales de aquella ofensiva

Varios de los liberados afirmaron que ya habían perdido la esperanza de volver a casa. Relataron también que, durante el cautiverio, enfermaban con frecuencia, soportaban la lluvia en el bosque y debían ocultarse cada vez que escuchaban helicópteros militares

Partos en el bosque y presión ideológica

Amira Saliu, enfermera entre las personas rescatadas, dijo que ayudó a dar a luz a unos 10 bebés en el bosque. “No tuve opción más que usar mis manos desnudas”, afirmó

En Woro, vecinos sostuvieron que las muertes y los secuestros habrían sido una represalia por su rechazo a las prédicas de los yihadistas. Hauwa Saliu recordó que los captores les preguntaban de forma constante si aceptaban esas ideas

Su esposo murió en el ataque. Ella aseguró que se negó a aceptar esas exigencias. “Rezamos para volver a casa, pero nunca llegamos a pensar realmente que regresaríamos”, dijo, de 30 años

La mayor operación de rescate en un solo día

La ofensiva de febrero fue una de las más letales en Nigeria en los últimos años y reflejó el avance de grupos armados hacia el sur del país, donde disputan territorio y recursos en zonas rurales con presencia estatal limitada

El gobierno informó que, junto con los habitantes de Woro, también fueron liberadas otras 145 personas secuestradas, en su mayoría en el vecino estado de Niger. No precisó cómo se logró el rescate en la extensa zona boscosa del parque nacional Kainji Lake

El presidente Bola Tinubu calificó la acción como la “mayor operación de rescate jamás realizada” en un solo día y prometió intensificar la ofensiva contra las bandas armadas

Presión sobre las fuerzas de seguridad

El secuestro masivo volvió a poner en foco la fragilidad de la seguridad interna del país. En áreas remotas, algunos grupos armados se presentan como alternativa al Estado, mientras las fuerzas oficiales enfrentan problemas de sobrecarga y bajos salarios

Tinubu anunció recientemente aumentos salariales y una campaña de reclutamiento para el ejército

Para la analista Sekinat Ojeniyi, el desafío central es anticiparse a los ataques y no limitarse a reaccionar después. “Es momento de revisar cuánto hace realmente nuestro aparato de seguridad para prevenir” los ataques, señaló