La semana de descanso llegó en un momento oportuno para los Cincinnati Bengals. Tras superar 31-24 a los Miami Dolphins bajo un intenso calor y una humedad cercana a los 90 grados al inicio del partido, el equipo podrá recuperar fuerzas después de una exigente seguidilla de tres encuentros
El entrenador Zac Taylor admitió que inicialmente hubiera preferido tener el descanso más cerca de Acción de Gracias. Sin embargo, consideró que el calendario favorece ahora a un plantel que ha disputado partidos cerrados y cuenta con varios jugadores que no están completamente recuperados
Ja'Marr Chase, Tee Higgins y Bryan Cook jugaron ante Miami pese a distintas dificultades físicas. Chase, recientemente habilitado tras el protocolo de conmociones, atrapó seis pases para 77 yardas, incluido un touchdown de 45 yardas que amplió la ventaja de Cincinnati a 28-10 en el tercer cuarto
Higgins sumó dos recepciones para 22 yardas después de sufrir una lesión en la ingle el 4 de octubre contra Jacksonville. Cook, limitado por molestias en un tobillo, terminó con cinco tacleadas
Con marca de 3-2, los Bengals están a un partido de los Baltimore Ravens en la División Norte de la AFC. Ambos equipos se enfrentarán por primera vez esta temporada el 25 de octubre, en Baltimore
Un regreso que cambió el inicio
Dohnte Meyers se consolidó como el principal regresador de patadas. El jugador incorporado durante la pretemporada desde la liga canadiense devolvió 81 yardas en la patada inicial y dejó a Joe Burrow y la ofensiva con una posición favorable para conseguir un touchdown
Meyers promedia 27,2 yardas por devolución, cifra que lo ubica noveno en la AFC
La defensa terrestre, la principal alerta
El rendimiento contra la carrera volvió a ser una preocupación. Cincinnati permitió apenas 74,5 yardas terrestres por partido en sus dos primeras presentaciones, pero cedió un promedio de 155,3 en los tres encuentros siguientes
Miami consiguió 217 yardas por tierra, con siete acarreos de al menos 12 yardas y un promedio de 6,4 yardas por intento. La cifra recuerda a la unidad que la temporada pasada permitió el peor registro de la liga, con 147,1 yardas terrestres por partido
Jordan Battle y Chase Brown, en extremos opuestos
Jordan Battle tuvo el mejor partido de su carrera con dos intercepciones, además de ejercer presión sobre el mariscal rival. Ambas capturas llegaron cuando Cincinnati defendía en cobertura de zona
En contraste, Chase Brown promedia solo 2,2 yardas por acarreo en sus últimos dos partidos. Frente a Miami sumó 39 yardas en 13 intentos y perdió un balón en la zona roja después de atrapar un pase de tres yardas
Lesiones y cifras destacadas
El linebacker Swayze Bozeman sufrió una fractura en el antebrazo derecho y fue colocado en la lista de reservas lesionados. Tanner Hudson presenta una lesión pectoral y el equipo todavía reúne información para definir los próximos pasos. Colbie Young, con una dolencia en la rodilla, y el safety Kyle Dugger, afectado en un cuádriceps, continúan bajo seguimiento semana a semana
Burrow y Chase alcanzaron 18 pases de touchdown de al menos 40 yardas, la tercera mejor cifra entre cualquier dupla de mariscal y receptor en las últimas cuatro décadas. Peyton Manning y Marvin Harrison lideran con 21, mientras que Steve Young y Jerry Rice acumularon 20
Además, Evan McPherson estableció un récord de la franquicia al convertir 22 goles de campo consecutivos
Después del descanso, Cincinnati visitará a Baltimore el 25 de octubre. Será la primera vez desde 2021 que los Bengals disputen allí un partido dominical por la tarde