Estados Unidos ha registrado algunos de los terremotos más fuertes de su historia en distintos puntos del país. Entre ellos figuran el sismo de Alaska de 1964, considerado el más potente, y otros episodios que dejaron daños severos y cientos o miles de víctimas
Los eventos más devastadores
El terremoto de Alaska, ocurrido el 27 de marzo de 1964, alcanzó una magnitud de 9,2. Tuvo su epicentro en el centro-sur de Alaska y, junto con el tsunami posterior, causó 139 muertes
El sismo de San Francisco, del 18 de abril de 1906, llegó a 7,9 de magnitud. Sacudió la bahía de San Francisco, provocó graves daños en esa ciudad y en otras zonas de California, y dejó más de 3000 fallecidos
En Charleston, Carolina del Sur, un terremoto de magnitud 7,3 se produjo el 31 de agosto de 1886. El movimiento telúrico destruyó gran parte de la ciudad y de otras áreas del estado, con más de 600 muertos
Más tarde, el 10 de marzo de 1933, Long Beach, California, sufrió un sismo de magnitud 6,4. Además de los daños materiales, ese evento causó más de 120 muertes
Otro episodio recordado es el de Loma Prieta, ocurrido el 17 de octubre de 1989 en el Área de la Bahía de San Francisco. Tuvo una magnitud de 6,9 y dejó más de 60 víctimas fatales
Cómo se miden los sismos
Durante mucho tiempo se utilizó la escala sismológica de Richter, también llamada de magnitud local. Fue desarrollada en 1935 por Charles Francis Richter y Beno Gutenberg
Con el tiempo quedó limitada para los temblores de mayor energía, porque no distinguía bien entre los terremotos más grandes. Por eso fue reemplazada en el siglo XXI por la escala de magnitud de momento, introducida en 1979 por Thomas C. Hanks y Hiroo Kanamori
Esta última permite calcular la energía liberada por sismos superiores a 6,9 de magnitud
También existe la escala Mercalli Modificada, que tiene doce grados, del I al XII. A diferencia de las otras, mide intensidad y efectos observables, según el terreno, la calidad de las construcciones y la distancia al epicentro. Es una herramienta habitual para describir el impacto de un sismo sobre personas y estructuras