Gloria Steinem y Dolly Parton representaron dos formas poderosas de una misma idea: que las mujeres deben poder definirse a sí mismas y elegir su propio camino, en lo íntimo y en lo público
Sus muertes, separadas por apenas ocho días, provocaron una reacción de duelo que atravesó generaciones. Para muchas personas, ambas encarnaban referencias difíciles de reemplazar en la defensa de los derechos de las mujeres
Dos estilos, una misma causa
Steinem fue una figura abiertamente política. Se infiltró como conejita de Playboy para una investigación, fundó Ms. Magazine y dedicó su vida a impulsar la organización entre mujeres
Parton, en cambio, se presentó como una artista del sur de Estados Unidos que contaba historias con música, hablaba para todos sus públicos y evitaba definirse con etiquetas políticas. Aun así, sus canciones y su trayectoria tocaron temas ligados a la desigualdad, el trabajo y las dificultades de las mujeres
De acuerdo con esa lectura, Steinem llegó a decir en los años 80 que Parton también formaba parte del impulso feminista, incluso si ella no lo nombraba así
La etiqueta que divide
Parton dejó claro en varias ocasiones que no quería quedar asociada a la política partidaria. Dijo que tenía seguidores de ambos lados y que prefería no pronunciarse en campañas electorales ni respaldar candidatos
También rechazó definirse como feminista, al explicar que no simpatizaba con los extremos y que el término, para ella, podía sonar confrontativo. Sin embargo, sostuvo mensajes sobre el respeto, la dignidad y las oportunidades para las mujeres
Steinem defendió otra idea: para ella, lo importante no era la etiqueta, sino la capacidad de una mujer para conocerse, decidir por sí misma y no ser reducida al rol de hija o esposa de un hombre
Un legado que sigue en disputa
Las dos figuras dejaron una herencia que hoy vuelve a discutirse en un clima político fragmentado. El derecho al aborto fue revocado por la Corte Suprema estadounidense, la Enmienda de Igualdad de Derechos sigue sin ratificarse y el país aún no eligió a una mujer presidenta
En ese contexto, la pregunta sobre quién puede llamarse feminista sigue abierta y atraviesa debates sobre aborto, identidad política y pertenencia partidaria
El duelo público también mostró diferencias. Parton recibió expresiones de pesar de sectores muy diversos, mientras que Steinem fue homenajeada sobre todo por figuras liberales y progresistas. Aun así, ambas dejaron una misma señal: la idea de que cada mujer puede tomar la antorcha y seguir alumbrando a las que vienen detrás