La detección temprana sigue siendo una de las herramientas centrales para enfrentar el cáncer de mama. En ese marco, Jorge Tartaglione insistió en la importancia de no dejar pasar los controles y de hacer la consulta médica a tiempo, especialmente en mujeres jóvenes
El control que no conviene postergar
El estudio señalado es la mamografía, una prueba por imágenes capaz de identificar lesiones muy pequeñas, incluso antes de que puedan palparse. La recomendación general que planteó el especialista es comenzar a realizarla a los 40 años y repetirla cada año
Según explicó, este examen puede detectar alteraciones de alrededor de medio centímetro, por lo que no debe reemplazarse por la autoexploración ni por la espera de síntomas visibles
Qué pasa cuando hay antecedentes en la familia
La edad de inicio puede adelantarse si existen casos de cáncer de mama en la familia, en especial en madres, tías o abuelas. En esos casos, la sugerencia es consultar con el profesional de salud para comenzar el seguimiento diez años antes de la edad en la que se diagnosticó a la familiar
La definición final debe ser individual, porque no todas las pacientes tienen el mismo riesgo. Además de la carga hereditaria, también pueden influir otros factores como el tabaquismo, la obesidad y la hipertensión
Diagnóstico temprano y chances de curación
El especialista remarcó que la enfermedad es poco frecuente antes de los 30 años, aunque en edades tempranas puede haber un componente hereditario importante. También subrayó que el diagnóstico oportuno mejora mucho el pronóstico
En ese sentido, destacó que nueve de cada diez casos pueden curarse, mientras que cada año se registran cerca de 22.000 diagnósticos en el país, lo que equivale a unos 60 por día