La palabra mareo puede referirse a sensaciones distintas. Algunas personas sienten que todo gira; otras perciben que están por desmayarse o caminan con inseguridad. Precisar qué ocurrió ayuda al médico a orientar la evaluación

Tres formas de describir un mareo

La sensación previa al desmayo puede incluir visión nublada y la impresión de que se perderá el conocimiento. Se relaciona con una disminución del flujo de sangre hacia el cerebro

El vértigo, en cambio, se caracteriza por sentir que el entorno gira. Puede aparecer, por ejemplo, al acostarse o cambiar de posición en la cama, y está vinculado con el oído interno

La tercera manifestación es la inestabilidad al caminar. Identificar cuál de estas sensaciones predomina y en qué circunstancias aparece aporta información relevante durante la consulta

Qué puede ocurrir al levantarse de golpe

Algunas personas se marean cuando pasan rápidamente de estar sentadas o acostadas a ponerse de pie. En esos casos, la circulación puede tardar en adaptarse y producirse una caída de la presión arterial, conocida como hipotensión ortostática

Los músculos de las pantorrillas, llamados gemelos, contribuyen al retorno de la sangre mediante la llamada bomba muscular. También puede aparecer malestar al bajarse de una cinta después de correr. Los medicamentos que toma la persona forman parte de la información que debe revisarse con el médico

Desencadenantes y señales previas

Estar mucho tiempo de pie y quieto, permanecer en un lugar caluroso, lleno de gente y con poca ventilación, o no haber comido ni ingerido suficiente líquido pueden favorecer un desmayo. El miedo, el dolor y la impresión de ver sangre también pueden desencadenarlo

Antes de perder el conocimiento pueden aparecer palidez, sudoración, náuseas, visión borrosa, una percepción de túnel o la sensación de que los sonidos se alejan. En situaciones de calor o concentración de personas, se recomendó mantener una hidratación adecuada

Cuándo consultar con urgencia

Los desmayos durante la actividad física requieren una evaluación especial. También deben llamar la atención los episodios que ocurren mientras la persona está sentada o acostada, aparecen de manera repentina y sin advertencias, o se acompañan de palpitaciones

El dolor de pecho, los antecedentes familiares de muerte súbita a edad temprana, la falta de recuperación o la presencia de convulsiones son otras señales de alarma. En estos casos, es necesario considerar, entre otras posibilidades, una alteración del ritmo cardíaco

Cómo asistir ante una pérdida de conocimiento

La persona debe quedar acostada boca arriba, con las piernas elevadas unos 30 centímetros y la ropa floja. No se debe colocar nada dentro de su boca ni levantarla de inmediato, porque el mareo puede reaparecer

Si vomita, hay que ubicarla de costado. Se indicó llamar al 107 para pedir asistencia médica. Si no respira, deben iniciarse maniobras de reanimación cardiopulmonar