La reina Máxima de los Países Bajos volvió a apostar por una prenda conocida durante el banquete ofrecido en el Palacio de Noordeinde, en La Haya, para los integrantes del Consejo de Estado

Para la gala del martes 27 de octubre, eligió un vestido bordó de un solo hombro y manga larga, diseñado por Claes Iversen. La pieza ya había formado parte de su guardarropa en ocasiones anteriores

El cambio estuvo en un detalle: Máxima dio vuelta el cinturón ancho confeccionado especialmente para el vestido y dejó la hebilla plateada en la espalda. La modificación alteró la apariencia posterior del diseño sin cambiar la prenda

La monarca completó el conjunto con un chal, un clutch colorido, un brazalete y aretes de brillantes. También llevó sobre el hombro un prendedor de rubíes perteneciente al conjunto de joyas de la corona conocido como “pavo real” o “cola de pavo”

El conjunto incluye además un collar, aretes y brazaletes. El prendedor fue confeccionado en 1871 por Johann Eduard Schurmann & Co. para la reina Guillermina y pasó de generación en generación hasta llegar a Máxima y a su heredera

Para completar una imagen menos formal, la reina llevó el cabello suelto, con ondas en las puntas, y un maquillaje sutil centrado en la mirada

Un banquete que se realiza cada dos años

La cena del Palacio de Noordeinde se organiza cada dos años. La edición anterior se realizó el 18 de septiembre de 2024 y contó con la presencia de los reyes y de su primogénita

En esa ocasión, Máxima usó un vestido celeste strapless, con encaje floral y volados, de Valentino. El diseño también había sido utilizado en 2021 durante una visita de Estado a Alemania

En aquella oportunidad, completó el atuendo con un collar art déco de aguamarinas que había pertenecido a la reina Juliana, abuela materna del rey. El colgante y el brazalete a juego fueron realizados en 1927 por el joyero holandés Burnier como regalo para la entonces princesa por sus 18 años