BARI, Italia — Giorgia Meloni convirtió un récord político en bandera de campaña. En un acto con simpatizantes en la ciudad de Bari, la primera ministra italiana celebró que su gobierno se convirtió en el más longevo de la etapa republicana, con 1.414 días consecutivos en el poder, por encima de la marca anterior de 1.412 días fijada por el segundo gobierno de Silvio Berlusconi

Meloni presentó esa permanencia como una señal de fuerza de su coalición de derecha y como la prueba de que la estabilidad puede ser una ventaja en un país acostumbrado a gobiernos breves. “La estabilidad es nuestra primera gran reforma”, afirmó ante la militancia

La estabilidad como argumento político

La jefa de gobierno sostuvo que la continuidad le permitió avanzar en empleo, apoyo a familias y empresas, orden de las cuentas públicas y recuperación de credibilidad internacional. También buscó transformar ese registro en un mensaje hacia la elección de 2027: su gobierno, dijo, pudo producir resultados precisamente porque no se vio atravesado por crisis internas

En uno de los pasajes más personales de su intervención, Meloni reconoció el desgaste de gobernar y la resistencia al cambio. Dijo que hubo días en los que sintió que avanzaba “a través de pegamento”, pero aseguró que no piensa abandonar

Una líder que pasó de outsider a figura central

El festejo también subrayó la evolución política de Meloni, que llegó al cargo en 2022 como la primera mujer en dirigir el gobierno italiano. Al comienzo fue observada con cautela por aliados europeos y mercados financieros, por las raíces posfascistas de su partido. Sin embargo, mantuvo el apoyo a Ucrania, se alineó con las instituciones europeas y reforzó sus vínculos con los socios occidentales

Para sus seguidores, el balance deja números concretos: más de un millón de empleos adicionales, menor desempleo, cuentas públicas más firmes y menos llegadas de migrantes. Sus críticos, en cambio, advierten que persisten problemas de fondo como el bajo crecimiento de la productividad, los salarios deprimidos y las fallas en los servicios públicos

El peso de una coalición poco común en Italia

La duración del gobierno de Meloni también refleja una rareza en la política italiana de posguerra: pocas administraciones logran sostenerse hasta el final de su mandato. Ninguna ha completado un período de cinco años sin interrupciones

Entre los asistentes en Bari, el récord fue leído como un logro en sí mismo. Varios simpatizantes destacaron que la primera ministra logró mantener unido al bloque de centroderecha tras la muerte de Berlusconi. Para ellos, la continuidad del espacio político vale tanto como sus resultados de gestión

Aunque Meloni ya encabeza el gobierno más duradero de la etapa republicana, Berlusconi sigue siendo el primer ministro italiano con más tiempo acumulado en el cargo si se suman sus distintos mandatos. La pregunta que ahora se abre no es solo cuánto puede durar esta administración, sino si los votantes considerarán que esa estabilidad alcanzó para merecer otro período

La oposición sostiene que el gobierno no encontró todavía una vía sólida para impulsar el crecimiento a largo plazo y lo acusa, además, de haber recortado recursos destinados a salud y educación