Las restricciones operativas del Canal de Panamá están reordenando el transporte marítimo internacional. Menor disponibilidad de agua, más demanda de tránsito y calados reducidos están obligando a las navieras a elegir entre esperar, pagar sumas millonarias o mover menos carga

Más barcos, menos cupos

La presión sobre la vía se explica por dos factores externos: el fortalecimiento de El Niño y las interrupciones en el estrecho de Ormuz. Mientras el canal limita su capacidad por la escasez de agua, más embarcaciones se desvían hacia Panamá y compiten por los espacios disponibles

En ese escenario, algunos transportistas de gas licuado de petróleo ya empezaron a modificar recorridos. Entre los buques neopanamax, habituales en rutas entre Estados Unidos y Asia, aumentaron los tiempos de espera y las tarifas

Uno de los casos más llamativos es el del Gas Scorpio, un supertanquero que tomó una ruta poco frecuente alrededor de Sudamérica rumbo a Estados Unidos. El desvío, frente a las costas chilenas, puede sumar cerca de un mes al viaje. Un movimiento similar solo se había visto durante la sequía de 2023

También hubo maniobras de transferencia de carga frente a Balboa. El buque panamax Energia Grandeur, que iba hacia Japón, regresó para pasar gas al neopanamax Eneos Wisdom. Para los operadores, era más práctico usarlo como apoyo en el canal que mantenerlo un mes más en ruta hacia Asia

Subastas al alza

La falta de cupos disparó la competencia. Al momento del reporte, había 14 embarcaciones sin reserva esperando cerca de la vía, dentro de un total de 115 programadas para transitar. Los buques que iban hacia el norte enfrentaban demoras de hasta ocho días; los que viajaban al sur, de hasta cuatro

Ricaurte Vásquez, administrador saliente del Canal, señaló que la proporción de barcos que llega sin reserva subió de 10% a entre 20% y 25%. Cuando aparece un espacio libre, las navieras ofertan y gana la propuesta más alta. En una de las subastas llegaron a competir hasta 18 embarcaciones por un solo cupo

Durante mayo y junio hubo en promedio cuatro oferentes por espacio neopanamax; en julio la cifra subió a ocho y en agosto llegó a 15 en una misma jornada. Los precios acompañaron esa escalada: antes del conflicto con Irán, los cupos rondaban entre 135.000 y 140.000 dólares; luego subieron hasta unos 385.000 dólares en marzo y abril, y en agosto se marcó un récord de 5,3 millones de dólares

La administración canalera sostiene que no fija el precio final de las subastas. El valor depende de la competencia entre los buques que llegan sin reserva y deciden pujar cuando se abre una plaza. Tres cupos diarios quedan apartados para segmentos como el gas natural y el gas licuado, que requieren espacios con poca anticipación

Menor calado, menos carga

A la escasez de cupos se sumó una reducción del calado máximo para los neopanamax. El límite bajó de 15,24 metros, o 50 pies, a 14,63 metros, equivalentes a 48 pies. Eso obliga a algunos barcos a transportar menos mercancía para navegar con seguridad

El exadministrador Jorge Quijano explicó que un barco pierde alrededor de 200 contenedores por cada reducción de 30 centímetros en el calado. Con el ajuste aplicado, un portacontenedores podría dejar de mover cerca de 400 unidades, aunque el impacto exacto depende del diseño y de cómo esté distribuida la carga

La posibilidad de bajar después a 47,5 pies fue pospuesta por el nivel reciente del lago Gatún y las proyecciones meteorológicas. Por ahora se mantienen los 48 pies, lo que evita que los buques sacrifiquen otros 100 contenedores aproximadamente

Desde septiembre, además, el Canal empezó a reducir los cruces diarios de 36 a 34 embarcaciones, con una segunda etapa prevista para llevarlos a 32. Menos espacios, más competencia y menos carga por barco hacen que cada tránsito valga mucho más

El resultado es un nuevo escenario en el que clima, geopolítica y comercio mundial convergen en Panamá. Para las navieras, las opciones se reducen a esperar, pagar, transferir mercancía o alargar el viaje. En todos los casos, la escasez de agua termina convertida en un costo logístico