BRASILIA.– La corrupción y el modelo económico de Javier Milei atravesaron el primer debate entre Luiz Inacio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro, a una semana del balotaje presidencial brasileño

Con las encuestas en empate técnico, el senador del Partido Liberal cuestionó a Lula por una investigación que involucra a una lobista cercana a su hijo mayor. El presidente respondió con preguntas sobre los vínculos de su rival con un banquero detenido

El intercambio estuvo marcado por provocaciones y acusaciones cruzadas. Hubo pocas propuestas y escaso debate sobre políticas públicas

Corrupción y ataques personales

Roberta Luchsinger, investigada por presunto tráfico de influencias junto con Fabio Luis Lula da Silva, había afirmado que el presidente no podía desconocer los negocios de su hijo. La defensa de Lulinha niega irregularidades

La investigación incluye una propuesta para vender al Ministerio de Salud, sin licitación, medicamentos con cannabidiol por hasta 120 millones de dólares. El proyecto nunca avanzó

Lula sostuvo que no protege a su hijo y acusó a Flavio de haber sido protegido por su padre. El senador evocó entonces la detención del presidente durante la Operación Lava Jato

Después de varios minutos a la defensiva, Lula contraatacó por los más de 130 millones de reales que Flavio habría solicitado al banquero Daniel Vorcaro para financiar Dark Horse, una película sobre Jair Bolsonaro

Flavio también enfrenta cuestionamientos por una investigación sobre su relación con el abogado Willer Tomaz, vinculada presuntamente con lavado de dinero en una casa de apuestas. Su campaña negó que el senador sea investigado

Economía, seguridad y salud

Lula cuestionó los elogios de Flavio al modelo de Milei y le preguntó si planeaba aplicar una política de fuertes recortes. Flavio evitó mencionar directamente al presidente argentino y prometió un “tijeretazo” contra la corrupción del gobierno del Partido de los Trabajadores

El senador aseguró que podría generar un espacio presupuestario de 200.000 millones de reales, equivalentes a unos 39.000 millones de dólares, aunque no explicó cómo lo conseguiría. También afirmó que durante el gobierno de Bolsonaro los brasileños podían llenar el carrito de compras

Lula reconoció el aumento del costo de vida, defendió los incrementos del salario mínimo por encima de la inflación y cuestionó la experiencia laboral de su adversario

En seguridad, Flavio propuso calificar a las facciones criminales como “narcoterroristas” y negó que su familia haya promovido los aranceles estadounidenses contra Brasil

La salud permitió a Lula recuperar terreno. Frente a la promesa de llevar el sistema público al “estándar Einstein”, recordó las 716.000 muertes durante la pandemia y preguntó si la propuesta implicaba privatizarlo

Flavio admitió que la salud no fue el área con mejores resultados durante el gobierno de su padre, aunque destacó la compra de vacunas

Sin un golpe decisivo

Las mediciones difundidas durante la semana mostraban un empate técnico. Algunas ubicaban a Flavio por delante, con 51% contra 49% de los votos válidos, mientras otra encuesta invertía ese resultado

El debate terminó con nuevos cruces y escenas de tensión. Flavio caminó detrás de Lula durante una intervención y los mediadores debieron pedirle que no molestara a su rival

Ambos candidatos obtuvieron fragmentos aprovechables para sus campañas, pero ninguno cometió un error decisivo capaz de modificar el escenario electoral. Volverán a enfrentarse el viernes, dos días antes de la votación