El principal desafío para la detección temprana del cáncer de mama no sería acceder por primera vez a una mamografía, sino mantener ese control a lo largo del tiempo. Según una encuesta nacional, el 84% de las mujeres mayores de 40 años se realizó el estudio alguna vez, pero el 41% no lo repite con la frecuencia indicada por un profesional

La consulta ginecológica regular aparece asociada con una mayor continuidad. Entre las mujeres de 40 años o más que visitan al ginecólogo una o dos veces por año, el 79% se hizo una mamografía. La proporción desciende al 20% entre quienes no concurren periódicamente

Las causas de la falta de continuidad

Entre los motivos más frecuentes figuran no tener una fecha fija para el estudio, dejar pasar más de dos años entre controles o realizarlo únicamente cuando aparece un síntoma. Para quienes todavía no se hicieron una primera mamografía, pesan especialmente las dudas sobre la edad indicada, la necesidad del estudio y la ausencia de síntomas

El 46% de las mujeres encuestadas aún no se había realizado un control mamográfico. También fueron mencionadas la falta de tiempo, las dificultades para conseguir un turno y el temor al dolor

En el país se detectan poco más de 20.000 nuevos casos de cáncer de mama por año. La cifra representa aproximadamente uno de cada tres tumores diagnosticados en la población femenina. Ocho de cada diez diagnósticos se producen a partir de los 50 años

Qué indican las recomendaciones

Para las mujeres de entre 50 y 69 años sin antecedentes personales ni familiares, se recomienda realizar el estudio cada uno o dos años, según la indicación profesional. Antes de los 50 o después de los 69 años, la conveniencia y la frecuencia deben evaluarse con un equipo de salud. Algunas provincias aconsejan iniciar los controles desde los 40 años

Cuando existen antecedentes o factores de riesgo, la pauta general puede cambiar. Además, ante síntomas o antecedentes de riesgo, el sistema público puede priorizar el acceso al estudio sin importar la edad

El conocimiento sobre estas recomendaciones es limitado: solo el 36% sabe cuándo se aconseja comenzar el control en la población general sin síntomas. El 71% desconoce la posibilidad de acceder con prioridad en el sistema público y el 80% no conoce las normas sobre la cobertura integral de mamografías, ecografías complementarias y biopsias

La mamografía y la confirmación del diagnóstico

El 53% identifica a la mamografía como el estudio que permite detectar posibles anomalías, mientras que el 47% reconoce a la biopsia como el procedimiento para confirmar un diagnóstico. La encuesta mostró así que muchas mujeres conocen partes del proceso, pero no siempre comprenden la ruta completa

El relevamiento se realizó en junio y julio sobre 1077 mujeres de 18 años en adelante, representativas de la población femenina del país, y consideró 29 indicadores vinculados con la reducción de riesgos, la detección temprana y el tratamiento

El cáncer de mama pasó a ser una enfermedad de notificación obligatoria al sistema nacional de vigilancia epidemiológica. En 2024 se registraron 5912 muertes atribuidas a la enfermedad. La tasa de mortalidad bajó un 14% respecto de 2014, de 17,8 a 15,4 fallecimientos cada 100.000 mujeres

La detección en etapas iniciales y el tratamiento oportuno aumentan las probabilidades de curación. El autoexamen puede ayudar a reconocer cambios, pero no reemplaza la mamografía ni constituye un método de detección temprana

Cuándo consultar

Se recomienda consultar sin demora ante la aparición de un bulto en la mama o la axila, cambios en la forma o el tamaño, retracción de la piel o del pezón, enrojecimiento, descamación, inflamación, secreción o sangrado

La ausencia de dolor no descarta la enfermedad. Tampoco elimina el riesgo no tener antecedentes familiares: entre el 5% y el 10% de los casos corresponde a formas hereditarias, mientras que la mayoría se vincula con una combinación de factores

El estudio mamográfico utiliza rayos X en dosis bajas y sus beneficios para la detección temprana superan los riesgos asociados, de acuerdo con especialistas. La actividad física regular y una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y fibra, también forman parte de las recomendaciones para cuidar la salud general