En El Salvador, el arranque de la lactancia materna suele estar marcado por dudas, incomodidad y mensajes contradictorios para muchas madres primerizas. La licenciada en Salud Materno Infantil Gabriela Barahona explicó que una de las principales preocupaciones es saber si el recién nacido está recibiendo suficiente leche
Según detalló, esa inquietud aparece en el posparto temprano porque la madre no puede medir con precisión cuánto toma el bebé ni controlar el tiempo de cada succión. A ello se suma la incertidumbre sobre el agarre correcto al pecho, un proceso rodeado de creencias transmitidas por generaciones
El dolor no debería normalizarse
Barahona advirtió que el dolor físico también empuja a dejar la lactancia antes de tiempo. Indicó que el malestar no es parte normal del amamantamiento y que molestias como grietas en el pezón o congestión mamaria pueden dificultar la continuidad del proceso
La familia puede ayudar o complicar
El entorno cercano cumple un papel decisivo. La familia puede ser una red de apoyo, pero también una fuente de presión y mitos. La especialista sostuvo que ese círculo puede inclinar la balanza hacia el éxito o el fracaso de la lactancia
Entre las recomendaciones tradicionales que siguen vigentes mencionó el uso de sustitutos no indicados, como el agüita de arroz o los atoles, prácticas que pueden poner en riesgo la salud del recién nacido
La edad no define la calidad de la leche
Barahona aclaró que la calidad nutricional de la leche materna no depende de si la madre es adolescente o adulta. La composición se adapta a las necesidades del bebé gracias a la succión y a la saliva
También señaló que el éxito de la lactancia está más vinculado con la información disponible, el apoyo recibido y las condiciones sociales que con la edad de la madre. En el caso de las adolescentes, las dificultades suelen relacionarse con la falta de acompañamiento familiar, respaldo económico y contención emocional
Las primeras seis semanas son decisivas
La especialista explicó que la adaptación a la maternidad implica una reorganización del tiempo y de la identidad. En ese sentido, consideró que las primeras seis semanas de posparto son clave para consolidar la lactancia, por lo que recomendó acompañamiento cercano de profesionales especializados
También advirtió que la culpa y la presión social pueden afectar la salud mental de las madres. En esos casos, dijo, la intervención de profesionales de salud mental puede evitar que aparezcan sentimientos de insuficiencia o tristeza persistente
Entre los cuidados sugeridos durante la lactancia, Barahona recomendó conservar hábitos saludables del embarazo, evitar productos con olores intensos y consultar a especialistas antes de incorporar medicamentos o cambios relevantes en la dieta
Para la especialista, la desinformación sigue siendo el principal obstáculo para la lactancia materna. Por eso, insistió en que la educación, el apoyo familiar y la atención oportuna de profesionales de la salud son claves para que las madres primerizas atraviesen esta etapa sin recurrir a prácticas no avaladas científicamente