Felipe Souza, guitarrista, productor musical y una figura destacada de su generación, murió a los 61 años. Hasta ahora no se han dado a conocer las causas de su fallecimiento
Un adiós desde el rock
Su nombre quedó ligado a dos de las agrupaciones más reconocidas del rock nacional: El Tri y El Haragán. Ambas lo despidieron con mensajes en los que resaltaron su talento, su calidad humana y los años compartidos en escenarios, giras y grabaciones
En el caso de El Tri, su paso ocurrió entre 1991 y 1993, una etapa en la que participó como guitarrista en discos como 25 años, Hoyos en la bolsa y Un cuarto de siglo. También fue acreditado como coautor de “Pobre soñador”, una de las piezas asociadas al repertorio de Alex Lora
Una carrera amplia y versátil
Souza comenzó a tocar guitarra a los nueve años, dejó el instrumento por un tiempo y lo retomó a los 13. A partir de ahí desarrolló una formación sólida con maestros como Carlos Fuentes Davidson, Pepe Mussel, Octavio Cervantes, Enrique Arrón, Franco Eti, César Cal y Miguel Peña
Además, tomó un curso de verano en Berklee College of Music en 1981 y estudió composición con Humberto Hernández Medrano. Antes de llegar a proyectos de mayor alcance, tocó en grupos como Unknown, Starlight, Divine People of Expresión y Sandalwood
Su nombre también aparece en colaboraciones con Betsy Pecanins, Guillermo Briseño, Haragán y Cía, Wells Fargo, Flamingo Rock, Viva Voz y Naftalina, entre otros proyectos. En el terreno del blues, fue una presencia constante y respetada
Sesionista, arreglista y maestro
Además de sus bandas, trabajó con artistas como Mijares, Ricardo Arjona, Pepe Aguilar, Wilfrido Vargas, Raúl Vale, Reyli y Sr. González. También hizo arreglos para Jorge Martínez, Chantal Andere y la propia Betsy Pecanins
Su guitarra quedó registrada en bandas sonoras de películas como Hasta morir, Cilantro y perejil, Todo el poder, Atlético San Pancho, Ladies’ Night, Al otro lado, American Visa y Eros, una vez María
La docencia también formó parte de su trayectoria. Impartió clínicas y conferencias en espacios como Casa Veerkamp, Veerkamp Palacio de la Música, Casa Wagner, Desarrollo Integral Musical y el Sindicato Único de Trabajadores de la Música del Distrito Federal, además de presentaciones en Ecuador y Puerto Rico
Souza se movió entre el rock, el blues, el pop y el trabajo de estudio con una naturalidad poco común. Su carrera dejó una huella amplia en varias escenas de la música mexicana