Una mujer de 70 años murió este miércoles tras ser atropellada por un colectivo de la línea 39 en la esquina de General Hornos y avenida Brasil, a pocos metros de la estación Constitución

Personal del Sistema de Atención Médica de Emergencias la encontró en paro cardiorrespiratorio y realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar básicas y avanzadas. Pese a los intentos, la víctima no respondió y su fallecimiento fue constatado en el lugar

Una seguidilla de accidentes viales

El caso se produjo una semana después de otro episodio fatal con un colectivo en la ciudad de Buenos Aires. El 25 de agosto, una unidad de la línea 67 atropelló y mató a una mujer de 78 años en el Metrobús de avenida Cabildo, en Palermo

Ese hecho ocurrió por la mañana, a la altura del 400 de esa avenida, después de que la pasajera bajara del colectivo en la parada de Maure y Jorge Newbery. Según fuentes de seguridad porteñas, el pie de la mujer quedó enganchado en la unidad y el conductor siguió la marcha porque no advirtió lo que pasaba. La víctima fue arrastrada varios metros y quedó debajo del vehículo

Al lugar acudió personal del SAME, que constató la muerte de la mujer. También asistió al chofer, de 27 años, que sufrió una crisis nerviosa y entró en shock. A raíz del operativo, se registraron demoras en el tránsito y los colectivos fueron desviados hacia los carriles para vehículos particulares por un corte momentáneo en el Metrobús

Además, un día antes se había registrado otro fuerte incidente vial en Mataderos. Un hombre de 44 años que conducía alcoholizado chocó contra dos vehículos estacionados sobre avenida Eva Perón y fue imputado por lesiones culposas

En el lugar intervino personal de la Comisaría Vecinal 9A de la Policía de la Ciudad. El Chevrolet Spin que manejaba impactó contra un Citroën C4, que a su vez chocó contra un Chevrolet Corsa. Dentro del primer vehículo, los efectivos secuestraron más de diez botellas de cerveza

El conductor viajaba junto a una mujer de 37 años que resultó herida. La acompañante fue atendida por personal del SAME y quedó fuera de peligro. La fiscalía interviniente ordenó un control de alcoholemia, que arrojó 1,79 gramos de alcohol por litro de sangre

El hombre no tenía cédula, seguro ni registro, y según relató el propietario de los autos afectados, intentó retirarse del lugar después del choque. Ezequiel, dueño de los vehículos, dijo además que había comprado el Citroën C4 menos de un mes antes para trasladar a su hijo de 2 años, que tiene autismo, a terapias en el Hospital Güemes