Más de dos meses después de que se conociera la existencia de un grupo de alumnos de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini que compartía y comercializaba imágenes desnudas de sus compañeras, las familias de las adolescentes afectadas aseguran que todavía no recibieron una resolución ni información precisa sobre las medidas adoptadas por las autoridades
El 29 de septiembre apareció un nuevo cartel ofensivo en el baño de la institución. “IG: Feminazis. Vengan vestidas si no quieren que les digamos putas”, decía el mensaje, según denunciaron las familias
El segundo mensaje intimidatorio desde el inicio del caso
Se trata, al menos, del segundo episodio de características similares desde que el caso tomó estado público. El 3 de julio había aparecido escrito sobre un banco: “Ustedes nos pueden denunciar, pero no vamos a parar de desnudarlas y venderlas”
El caso comenzó a fines de junio, cuando alumnas de segundo año, de alrededor de 14 años, descubrieron un archivo con sus nombres, imágenes y los valores por los que sus compañeros las comercializaban. Algunas imágenes incluían rostros y cuerpos generados mediante inteligencia artificial; en otros casos, se habían utilizado fotografías tomadas de las redes sociales de las estudiantes para crear desnudos digitales
La cronología de los reclamos familiares
Las familias reconstruyeron las gestiones realizadas desde el 26 de junio y cuestionaron la respuesta institucional. El 30 de ese mes, el equipo de conducción del colegio emitió un primer comunicado en el que reconoció la existencia de grupos donde habrían circulado las imágenes. Dos días después informó que aplicaría los protocolos vigentes
El 6 de julio, las familias solicitaron la aplicación del protocolo de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para la prevención e intervención ante situaciones de violencia. También pidieron medidas urgentes de protección y enviaron la nota al Rectorado y al Consejo Directivo de la universidad
El 16 de julio, varias familias denunciaron el caso ante la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas del Ministerio Público Fiscal porteño, que inició una investigación. Esta semana volvieron a concurrir para ampliar la denuncia e informar sobre la situación actual
Las familias afirmaron que su objetivo no fue promover una respuesta punitiva contra menores de edad, sino determinar si las imágenes fueron difundidas o continuaban circulando en redes sociales, plataformas o sitios de internet, y adoptar medidas para impedirlo y proteger a las adolescentes
Medidas anunciadas y pedidos sin respuesta
La institución realizó una reunión general con familias de los distintos cursos de segundo año y mantuvo encuentros individuales con algunas de ellas. También entrevistó a estudiantes que aportaron testimonios y pruebas sobre la existencia del grupo
El 4 de agosto, el colegio informó que había activado el protocolo, que mantenía reuniones con estudiantes y familias, y que había dado intervención al Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y al Ministerio Público Tutelar
Para el segundo cuatrimestre anunció medidas disciplinarias y restaurativas, restricciones al uso de celulares y capacitaciones sobre violencia digital, salud mental, convivencia y educación sexual integral
Sin embargo, las familias sostienen que todavía desconocen cuál fue la resolución. El 27 de agosto solicitaron una reunión por correo electrónico y reiteraron el pedido el 31. Al día siguiente pidieron al rector de la UBA medidas de intervención directa y protección. El 24 de septiembre volvieron a solicitar un encuentro con las autoridades del colegio, según afirmaron, sin obtener respuesta
Además, algunas alumnas decidieron no participar de un viaje habitual de segundo año luego de que los estudiantes identificados pudieran concurrir, indicaron las familias
La posición de la institución
Las familias aclararon que no buscan determinar qué sanciones deben aplicarse, ya que consideran que esa responsabilidad corresponde a las instituciones y autoridades competentes
Desde la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini señalaron que hubo una denuncia por un hecho general, pero no denuncias individuales contra estudiantes determinados. Por ese motivo, indicaron que se realizan acciones de revinculación con fines reparatorios
También sostuvieron que no está demostrado que se haya utilizado inteligencia artificial ni que las imágenes hayan circulado en una red ilegal. Según explicaron, el malestar expresado dentro de la escuela se relaciona con los comentarios realizados por quienes intercambiaron fotografías
Las familias, en cambio, insistieron en que continúan sin recibir una respuesta concreta sobre las medidas adoptadas y sobre la protección y reparación de las estudiantes involucradas