Óscar Custodio, dueño de La Bella Luz, llegó la mañana del martes 1 de septiembre a una diligencia en la sede del Ministerio Público de Los Olivos y terminó envuelto en un incidente con reporteros de espectáculos

Según los testimonios recogidos en el lugar, el empresario habría usado los brazos y los codos para apartar micrófonos y evitar responder preguntas sobre la investigación vinculada a Naldy Saldaña

Un ingreso marcado por el rechazo a la prensa

La presencia de Custodio fue registrada por varios equipos periodísticos, que describieron su actitud como agresiva y prepotente al descender de su vehículo

Oswaldo Arteaga, reportero de América Hoy, señaló que el empresario no permitió ningún tipo de consulta. También afirmó que intentó retirar los micrófonos con el brazo y que el acercamiento fue brusco desde el inicio

El periodista agregó que la diligencia estaba prevista para el lunes 31 de agosto, pero fue reprogramada para el martes a las 10:00 a pedido de su abogado

La versión de otra reportera

Una reportera de Arriba mi gente también relató que tuvo que retroceder para evitar un golpe mientras intentaba acercarse con su micrófono

Según su testimonio, Custodio habría empleado el hombro y los brazos para bloquear el paso de la prensa y evitar cualquier declaración

La comunicadora sostuvo además que el empresario mostró una actitud muy distinta a la que, según dijo, había tenido frente a la polémica en otros momentos

El trasfondo del caso

La diligencia forma parte de las investigaciones relacionadas con la denuncia de Naldy Saldaña, quien acusó al exdirector musical César Sánchez Chavesta por presuntos tocamientos indebidos

En paralelo, Israel Castillo, abogado de Saldaña, indicó que la defensa de Custodio busca cuestionar los videos presentados por la cantante bajo el argumento de que habrían sido obtenidos de manera ilegal

El letrado añadió que, según el criterio del Tribunal Constitucional, un video puede ser valorado como prueba si acredita la comisión de un delito