La violencia feminicida sigue golpeando a El Salvador con una intensidad que no cede, incluso en un contexto de disminución general de las muertes violentas. Entre el 1 de enero y el 23 de julio de 2026, la Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa) registró 14 feminicidios
Ocho de esos casos, equivalentes al 57.1%, estuvieron vinculados con parejas, exparejas o familiares, una tendencia que refuerza el peso de la violencia ejercida por el entorno cercano de las víctimas
Una violencia que se repite en el ámbito cercano
Silvia Juárez, coordinadora del programa Derecho para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres de Ormusa, advirtió que el problema persiste y que debe ser asumido como una prioridad de seguridad nacional por la cantidad de casos acumulados
El informe de la organización señala que mayo fue el mes más letal del año, con cinco feminicidios. En el mapa de los crímenes, Santa Ana encabezó la lista con seis casos, seguida por San Salvador con tres. La Libertad, La Paz, Cabañas y Usulután concentraron el resto
El occidente del país reunió el 43% de los feminicidios y muertes violentas de mujeres reportados entre enero y julio de 2026
Capturas, patrones y falta de datos oficiales
Según el observatorio de Ormusa, el 70% de los agresores fue detenido por la policía. Hubo 11 capturas, mientras que en un caso el responsable se quitó la vida después del crimen y en otro murió durante la huida
Las víctimas identificadas tenían entre 26 y 65 años, aunque en cinco casos no fue posible establecer la edad. El arma blanca fue el medio más usado, con 21.4% de los ataques, seguida por la asfixia y las armas de fuego, con 14.3% cada una
La organización también alertó sobre la ausencia de datos oficiales abiertos sobre estos crímenes. Las instituciones de seguridad no los clasifican de forma pública como feminicidios y mantienen reservada la información, lo que dificulta medir con precisión el problema y diseñar respuestas efectivas
Un patrón que no cede
La cifra acumulada en los primeros siete meses de 2026 iguala la del mismo periodo de 2025, cuando también se contabilizaron 14 mujeres asesinadas en circunstancias violentas. Para Ormusa, esa estabilidad no refleja una mejora, sino la permanencia de un patrón de violencia contra las mujeres
En 2025 la organización documentó 26 feminicidios y en 2024 registró 38. Agosto de 2025 fue el mes más violento de ese año, con ocho casos. En ambos periodos, más de la mitad de los crímenes fueron cometidos por parejas o exparejas
El monitoreo de la organización sostiene que el feminicidio sigue siendo una expresión extrema de la vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en el país y subraya la urgencia de reforzar la prevención y la protección