Patrick Clancy ofreció un testimonio estremecedor sobre el día en que volvió a su casa y encontró una escena devastadora en Duxbury, Massachusetts. Según dijo ante el tribunal, la vivienda estaba en un silencio anormal y la puerta del dormitorio principal permanecía cerrada con llave
“Fue entonces cuando entendí que algo no estaba bien”, declaró. Al ingresar, aseguró haber visto sangre en distintos puntos de la habitación. Después encontró a Lindsay Clancy en el exterior, tras caer desde una ventana del segundo piso, con heridas visibles en las muñecas y el cuello
La exesposa del testigo enfrenta un juicio por la muerte de sus tres hijos: Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses. La fiscalía sostiene que, en enero de 2023, la mujer estranguló a los niños en el sótano con bandas elásticas de ejercicio y luego intentó quitarse la vida. Ella se declaró inocente
La reconstrucción del hallazgo
Clancy relató que regresó a su casa con comida para llevar y que primero revisó varias habitaciones, incluido el sótano, antes de subir al dormitorio cerrado. Una vez dentro, dijo que vio sangre por todas partes. Los fiscales le mostraron fotografías del cuarto y le preguntaron por la ausencia de manchas visibles en paredes y sábanas en esas imágenes
Luego contó que bajó corriendo y encontró a su esposa en el suelo. Acto seguido llamó a emergencias. Más tarde, ya con los socorristas presentes, dijo que volvió al sótano cuando Lindsay le indicó que los niños estaban allí
Lo que vio en el sótano
El padre declaró que lo primero que encontró fue a Cora, boca abajo, con una banda alrededor del cuello. Intentó retirarla, pero la niña no reaccionó. Después vio a Callan, también con una banda en el cuello, y más tarde halló a Dawson en otra habitación de la casa con el mismo elemento alrededor del cuello
“Sabía que había fallecido”, dijo sobre su hijo mayor. Según su relato, estuvo alternando entre los tres niños hasta que llegaron los servicios de emergencia
La estrategia de la fiscalía
Los acusadores buscan convencer al jurado de que la supuesta lesión de Lindsay no fue un intento de suicidio impulsivo, sino una secuencia controlada tras los asesinatos. En una audiencia previa, la fiscal principal sostuvo que las heridas de la acusada eran menores y sugirió que no saltó por la ventana, sino que descendió por un costado de la casa
Clancy también declaró que, una semana después de los hechos, su exesposa le dijo que había escuchado una voz masculina ordenándole matar a los niños. Dijo además que hasta ese momento no había oído hablar de psicosis
Durante la audiencia se presentaron otras pruebas, incluidos pijamas ensangrentados, antes de reproducirse la llamada al 911 realizada por Patrick. La reacción de Lindsay fue visible: se cubrió el rostro y lloró mientras el tribunal entraba en receso
El juicio continuará con más testigos y podría extenderse durante varias semanas. Si es hallada culpable, enfrenta prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Si es declarada no culpable por razones de responsabilidad penal, sería internada en un centro estatal de salud mental