La cineasta salvadoreña Paula Heredia afirmó que el principal desafío del cine nacional es crecer en escala y sostener una presencia más sólida en mercados internacionales

Tras recibir la Orden de las Artes y las Letras del gobierno de Francia, Heredia destacó que el reconocimiento no solo valora trayectorias individuales, sino que también pone en evidencia el potencial del sector audiovisual salvadoreño

Un sector que busca consolidarse

Heredia señaló que el avance del Comité Nacional de Selección Cinematográfica de El Salvador (CINESAL) representa un paso relevante para la industria. Ese organismo logró que la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas autorizara la selección oficial de una película salvadoreña para representar al país en los premios Oscar

Para la realizadora, esa unión entre creadores dentro y fuera de El Salvador demuestra que existe una meta común: llevar las historias nacionales a foros de alcance global

Más formación, más infraestructura

La cineasta también subrayó el papel del Festival Internacional de Cine de Suchitoto, que celebra su duodécima edición, como un espacio de exhibición y aprendizaje continuo

Heredia explicó que la programación combina estrenos internacionales con obras locales y que el interés del público ha impulsado una mayor actividad. Aun así, remarcó que el siguiente paso es pasar de los cortometrajes a proyectos de mayor formato, como largometrajes de ficción y documentales

En su lectura, el crecimiento del cine salvadoreño depende de reforzar la infraestructura, ampliar recursos técnicos y promover el trabajo colaborativo entre creadores

Una mirada de largo plazo

Heredia insistió en que el reconocimiento internacional debe funcionar como estímulo para pensar en grande y aprovechar nuevas oportunidades

También recordó que la descentralización y el trabajo en red permiten crear desde distintos lugares, una dinámica que se volvió más visible después de la pandemia

Con una carrera desarrollada en el documental y la gestión cultural, Heredia ha impulsado la formación de nuevos talentos a través de talleres y seminarios de cine digital en la Fundación Casa Clementina, en Suchitoto

La cineasta considera que la democratización tecnológica abrió más puertas para los jóvenes, pero advierte que el reto ahora es dar el salto hacia producciones de mayor envergadura y construir una narrativa propia con proyección internacional