La decisión del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar de dejar de usar de forma oficial la palabra “niña” en su lenguaje institucional provocó una nueva controversia pública. La medida fue defendida por la directora de la entidad, María Carolina Restrepo Cañavera, quien sostuvo que el término “niñez” abarca por igual a niñas y niños y responde a una comunicación clara e incluyente

La crítica de Antonella Petro

Una de las voces más visibles en contra de esa directriz fue la de Antonella Petro, hija del presidente Gustavo Petro, quien rechazó la idea de usar una categoría general para referirse a las menores. En su mensaje, afirmó que las palabras nombran realidades y que, si algo no se nombra, termina por volverse invisible

Petro insistió en que las niñas no son una noción abstracta dentro del desarrollo infantil, sino un grupo que enfrenta violencias, desigualdades y obstáculos específicos por razones de género. A su juicio, quitarles ese nombre en los documentos y discursos del Estado debilita la atención sobre riesgos que ocurren en las casas, en los colegios y en los barrios

También señaló que reconocerlas de manera explícita es un paso necesario para proteger sus derechos y evitar que queden diluidas en un término amplio que, en la práctica, puede ocultar diferencias profundas

La defensa del Icbf

Restrepo Cañavera respondió a las críticas desde su cuenta oficial y cuestionó que hablar de “niñez” implique invisibilizar a las niñas. Según dijo, ese concepto incluye a toda la población infantil, sin exclusiones

En la comunicación interna enviada a funcionarios y colaboradores, el Icbf explicó que el concepto de niñez comprende a niños, niñas y adolescentes del país, y que ese marco recoge los derechos y protecciones establecidos por la Constitución y la legislación nacional

La directora reiteró que la misión de la entidad es proteger de manera integral a la niñez, la adolescencia y las familias colombianas, y que la apuesta institucional es fortalecer un lenguaje que sea claro, incluyente y coherente con esa función

La discusión dejó en evidencia una tensión de fondo: mientras el Icbf defiende un término amplio para abarcar a toda la infancia, sus críticos sostienen que nombrar a las niñas de forma directa es clave para visibilizar violencias y desigualdades que requieren respuestas diferenciadas