La representante a la Cámara por Antioquia Ana Ligia Mora pidió al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible instalar con urgencia una mesa técnica interinstitucional para avanzar en la reglamentación de la Ley 2450 de 2025, conocida como la ley contra el ruido
La congresista envió una comunicación oficial al despacho ministerial con el fin de trazar una hoja de ruta que permita poner en marcha las sanciones y mecanismos de control contemplados en la norma
Una aplicación que sigue pendiente
Mora advirtió que la contaminación acústica sigue siendo un problema frecuente de salud pública en las ciudades. A su juicio, la ausencia de un decreto reglamentario actualizado limita la capacidad de respuesta de las autoridades ambientales, de salud, de policía y de los gobiernos locales frente a las quejas ciudadanas
La legisladora también pidió que el Ministerio designe un enlace institucional para coordinar la fecha y la modalidad de la primera sesión de trabajo
Qué cambia la ley
La Ley 2450 de 2025 creó la Política Nacional de Calidad Acústica para regular las emisiones sonoras de actividades comerciales, industriales y de transporte en todo el país
La norma establece límites de decibeles para negocios como bares, discotecas y restaurantes, y atribuye responsabilidad a los propietarios o arrendatarios de los predios donde se originen ruidos que alteren la tranquilidad pública
También ordena la elaboración de mapas de ruido georreferenciados en los municipios, una herramienta que permitiría a los alcaldes organizar el territorio, restringir horarios de funcionamiento de ciertos negocios y orientar los planes de movilidad en zonas residenciales
Más control sobre construcción y sanciones
La ley incluye al sector de la construcción. Las obras que se adelanten una vez entren en vigor los decretos reglamentarios deberán incorporar estándares de aislamiento acústico
Entre las sanciones previstas figuran multas económicas y cierres temporales o definitivos para los establecimientos que superen los niveles permitidos. Además, las autoridades de policía podrán atender de forma directa las llamadas de auxilio por perturbación del descanso
Con esa reglamentación, el control del ruido dejaría de depender solo de las denuncias ciudadanas y pasaría a integrar la planificación territorial, la vigilancia de actividades económicas y las medidas de prevención frente a la contaminación auditiva