La producción hidroeléctrica en El Salvador atraviesa un retroceso marcado en 2026. La falta de lluvias, asociada al fenómeno de El Niño, redujo los niveles de los embalses y golpeó la principal fuente renovable del país

Entre enero y julio, las centrales hídricas generaron 588.9 gigavatios hora (GWh), frente a los 892.26 GWh del mismo periodo de 2025. La diferencia equivale a una caída de 303.4 GWh, o 34 %

Julio marcó el descenso más fuerte

El golpe más visible se produjo en julio, cuando la hidroeléctrica aportó 55.1 GWh y cubrió apenas 7.7 % de la demanda nacional. Esa cifra implicó una baja de 72.6 % respecto al mismo mes del año pasado

La menor disponibilidad de agua afectó a las centrales administradas por la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa, entre ellas Guajoyo, Cerrón Grande, 15 de Septiembre, 5 de Noviembre y 3 de Febrero

La matriz eléctrica cambió de peso

Hasta 2025, la hidroelectricidad se mantenía como la principal fuente renovable del país, con 638.53 megavatios (MW) de capacidad instalada. Este año, ese lugar pasó a las granjas solares, que alcanzaron 846.62 MW

La participación de la hidroeléctrica en la red eléctrica regional también bajó: pasó de 20.8 % en enero-julio de 2025 a 13.2 % en el mismo tramo de 2026

Más térmicas para cubrir el faltante

La caída de la generación hídrica fue compensada con otras fuentes. Las plantas térmicas, basadas en derivados del petróleo, sumaron 623 GWh, con un crecimiento de 147.1 %, y representaron 14.04 % de la demanda nacional

El gas natural licuado se mantuvo como la mayor fuente de generación del mercado eléctrico salvadoreño, con 1,390.7 GWh entre enero y julio, equivalente al 31.3 % del total producido. Aunque lideró el sistema, registró una leve baja de 0.8 % interanual

La geotermia aportó 830.9 GWh, con una disminución de 3.7 %. En paralelo, la biomasa generó 460.9 GWh, la solar 407 GWh y la eólica 130.1 GWh, con alzas de 14.5 %, 14.7 % y 27.7 %, respectivamente

El costo ambiental del ajuste

La sequía no solo presiona el sistema eléctrico. También complica la disponibilidad de agua para consumo humano y animal, y amenaza la producción agropecuaria

Con menos agua en los embalses y mayor dependencia de fuentes térmicas, el país enfrenta más tensión sobre los costos de generación y sobre la seguridad energética e hídrica