La psicóloga y escritora chilena Pilar Sordo analizó la forma en que hoy se construyen los vínculos y advirtió que la comunicación cotidiana pierde profundidad cuando se achica el vocabulario y se reemplazan las palabras por recursos breves o automáticos
Para Sordo, esa transformación impacta en la capacidad de expresar lo que cada persona vive por dentro y también en la calidad de los intercambios afectivos. En esa línea, sostuvo que la falta de paciencia vuelve más difícil sostener conversaciones en las que ambos puedan sentirse realmente escuchados
Menos palabras, menos escucha
Sordo planteó que el lenguaje cumple un rol central en la salud emocional y retomó una idea del psiquiatra español José Luis Marín: el ser humano se enferma por falta de palabras. Desde esa mirada, el reemplazo del lenguaje por emoticones o respuestas rápidas reduce la profundidad de los vínculos
También señaló que la impaciencia actual afecta el diálogo, porque no solo cuesta decir lo que uno siente, sino que del otro lado muchas veces ya no hay disposición para escuchar. Eso, afirmó, termina convirtiendo la conversación en un intercambio fragmentado y poco transformador
Lo que uno se dice a sí mismo
La especialista explicó además que el diálogo interno influye en la manera en que cada persona se ve a sí misma y en la lectura que hace del mundo. Según su análisis, la autopercepción incide en el amor propio, la confianza, la forma de atravesar el duelo, el propósito de vida y la expresión de las emociones
En esa línea, remarcó que cómo una persona se habla a sí misma también condiciona cómo se relaciona con los demás y cómo interpreta su entorno
La incomodidad como punto de cambio
Sordo sostuvo que crecer implica atravesar incomodidades y que muchas veces ese malestar es el primer indicio de que algo necesita modificarse. Criticó la presión social por sostener una felicidad permanente y defendió la idea de que cambiar de opinión, equivocarse o alejarse de espacios donde no hay bienestar forman parte de una vida sana
Para la autora, aceptar esa incomodidad es clave para revisar prioridades y avanzar hacia una transformación personal