La recomendación de “seguir tu pasión” puede generar más presión que certezas. Según los profesores de Stanford Bill Burnett y Dave Evans, la mayoría de las personas no tiene una vocación única y claramente definida
El problema de buscar una sola vocación
Burnett, coautor del libro Designing Your Life, afirmó que “probablemente sea el peor consejo que se le puede dar a una persona”. Su planteo parte de una realidad: menos del 20% de las personas tiene una pasión singular e identificable
Esto significa que ocho de cada diez personas pueden no encontrar ese interés único que debería orientar toda su trayectoria profesional. Algunas no logran identificar una inclinación clara, mientras que otras tienen tantos intereses que no saben cuál priorizar
La presión por descubrir una vocación dominante puede provocar frustración, inseguridad y dudas sobre las propias capacidades. Muchas personas incluso terminan preguntándose qué está “mal” con ellas
La curiosidad como punto de partida
Para Burnett, la dificultad no está necesariamente en la falta de intereses, sino en la exigencia de elegir uno y convertirlo en el eje de toda una vida laboral
Como alternativa, propone comenzar por la curiosidad. Incluso en momentos de desorientación, sostiene, suele existir algo que despierta interés. Ese impulso puede servir para explorar distintas posibilidades antes de asumir una decisión permanente
Qué implica el método del prototipado
Burnett y Evans denominan “prototipado” al proceso de probar una opción sin comprometerse desde el inicio con un camino de largo plazo
El método consiste en realizar pequeños experimentos: conversar con alguien que trabaje en un área determinada, participar en un proyecto o buscar una experiencia directa dentro de ese sector
Cada prueba permite conocer mejor las tareas, el entorno y el nivel de interés que genera una actividad. También ayuda a comparar alternativas sin considerar la primera elección como definitiva
La carrera no define toda la vida profesional
El enfoque también puede ser útil para quienes se sienten limitados por el título universitario que obtuvieron o por el recorrido laboral que construyeron hasta el momento
Burnett calificó como una “creencia disfuncional” la idea de que los estudiantes deben elegir la especialización “correcta” para definir su futuro. “La carrera es la forma en que organizas la universidad, no la forma en que organizas tu vida”, argumentó
Evans, en tanto, cuestionó la expectativa de que un mismo trabajo deba brindar al mismo tiempo sustento económico y realización personal. “Crear significado y ganar dinero no tienen por qué ser lo mismo”, señaló