Mujeres organizaron manifestaciones callejeras este jueves en más de 20 ciudades y localidades de Polonia para reclamar acceso gratuito y legal al aborto

Las movilizaciones cuestionan al gobierno liberal del primer ministro Donald Tusk, al que acusan de incumplir su compromiso de flexibilizar una de las normativas más restrictivas de Europa

El Parlamento aprobó el martes dos proyectos para suavizar las reglas, pero el presidente conservador Karol Nawrocki podría vetarlos. Activistas consideran que las iniciativas tienen pocas posibilidades de convertirse en una reforma efectiva y las califican como gestos simbólicos antes de las próximas elecciones parlamentarias

Una legislación restrictiva desde 1993

Desde 1993, el aborto legal en Polonia está limitado a los casos de anomalías fetales graves, riesgo para la vida o la salud de la mujer, y embarazos derivados de violación o incesto

Las restricciones se endurecieron en 2020, cuando se prohibió interrumpir embarazos por defectos congénitos del feto. El movimiento de protesta conocido como “Black Protest”, iniciado en 2016, impulsó desde entonces reclamos para ampliar el acceso

A pesar de las prohibiciones, las interrupciones del embarazo continúan siendo frecuentes. La mayoría se realiza fuera de los hospitales y, en muchos casos, en los hogares con medicamentos obtenidos desde el extranjero. Las mujeres no suelen enfrentar penas de prisión, aunque quienes las ayudan, incluidos médicos o familiares, pueden ser procesados

La disputa por el acceso en los hospitales

La coalición proeuropea de Tusk llegó al poder en 2023 con la promesa de liberalizar la ley. Un año después, el primer ministro reconoció que sería difícil superar el veto presidencial y promovió medidas para impedir que los hospitales rechazaran abortos legales por motivos religiosos

Los hospitales polacos registraron 573 abortos durante la primera mitad de 2026, frente a 452 en todo 2022. Las organizaciones activistas sostienen que, fuera del sistema hospitalario, se producen decenas de miles de interrupciones cada año

Las manifestantes afirman que los mensajes oficiales sobre una mejora del acceso pueden llevar a algunas mujeres a retrasar la búsqueda de ayuda. Cuando llegan a los hospitales, dicen, el proceso puede ser más tardío, complejo y costoso

Un dispensador frente al Parlamento

En 2025, el equipo Abortion Dream Team instaló frente al Parlamento, en Varsovia, un espacio de asesoramiento donde las mujeres pueden recibir información y tomar sus medicamentos acompañadas por activistas

En septiembre, el grupo añadió un dispensador de paquetes conocido como “Abortomat”. El dispositivo, operado por la organización internacional Women Help Women, permite retirar las pastillas al día siguiente mediante un código personal, en lugar de esperar hasta dos semanas por una entrega a domicilio

La alternativa también busca proteger a quienes no pueden recibir un paquete en su vivienda por la oposición de familiares o por una pareja abusiva. Las activistas advierten que ayudar con un aborto puede constituir un delito en Polonia, incluso cuando se entregan medicamentos de una persona a otra