La alimentación cumple un papel importante en el desarrollo de los chicos y también puede influir en la calidad de su descanso nocturno. Una dieta variada, con fibra, vitaminas y proteínas, ayuda a cubrir sus necesidades nutricionales
Durante las vacaciones es habitual que aumente el consumo de golosinas, papas fritas y helados. Estos productos no tienen que estar necesariamente prohibidos, pero conviene ofrecerlos con moderación para evitar que alteren los hábitos de sueño
Alimentos que pueden incorporarse por la noche
La leche es una alternativa sencilla, ya que contiene triptófano, un aminoácido que participa en la producción de melatonina y serotonina. Estas sustancias están relacionadas con la regulación del sueño y el estado de ánimo
La combinación de alimentos con triptófano y carbohidratos también puede favorecer la absorción de este aminoácido. Entre las opciones posibles se encuentran los lácteos acompañados por cereales integrales
Otros alimentos que aportan melatonina o nutrientes vinculados con el descanso son el kiwi, las cerezas ácidas, las bayas de goji, los huevos, el queso, el pescado azul, las almendras, las nueces y los pistachos
El aporte del magnesio
El magnesio interviene en numerosas funciones del organismo, incluidas algunas relacionadas con la relajación. Puede encontrarse en verduras de hoja verde oscuro, frutos secos, semillas, legumbres, lácteos, pescado azul y cereales integrales como la avena, el pan integral y el arroz integral
No es necesario que los chicos consuman todos estos alimentos antes de acostarse. Lo más importante es mantener una alimentación equilibrada y variada a lo largo del día, con horarios regulares y presencia de productos frescos
También se recomienda limitar el chocolate caliente durante la noche, debido a su contenido de cafeína, que puede afectar la calidad del sueño
En los niños de entre seis y doce años, el descanso recomendado es de nueve a once horas por noche. Para favorecerlo, una estrategia útil es incorporar alimentos de distintos colores, junto con lácteos y pescado azul, en lugar de concentrarse en un único producto