Reid Wiseman, piloto de la misión Artemis II, describió el regreso a la Tierra como el cierre de una experiencia extraordinaria y difícil de dimensionar. Durante la travesía, admitió que al inicio estaba concentrado en las tareas de vuelo y no tanto en el paisaje espacial
“No creo que la mente humana haya evolucionado lo suficiente como para comprender lo que estamos viendo”, expresó al referirse a las imágenes obtenidas desde la cápsula Orión
Ya de vuelta en la Tierra, durante una conferencia de prensa junto a sus compañeros, subrayó el impacto físico y emocional del viaje. “No ha sido fácil. Estar a más de 200.000 millas de casa, justo antes del lanzamiento, se siente como el sueño más grande del mundo”, dijo
También añadió: “Cuando estás ahí afuera, lo único que quieres es volver con tu familia y tus amigos. Es algo especial ser humano, y es algo especial estar en el planeta Tierra”
Un regreso a gran velocidad
Después de una misión que marcó un hito tras 53 años, la tripulación reingresó a gran velocidad antes de caer cerca de las costas de California. La cápsula Orión amerizó en el océano Pacífico, frente a San Diego, donde equipos de la NASA y del ejército estadounidense recuperaron a los cuatro astronautas y los trasladaron en helicóptero al buque USS John P. Murtha
Imágenes inéditas del lado oculto lunar
El objetivo de Artemis II fue observar y registrar el lado oculto de la Luna, una región que no puede verse desde la Tierra. Wiseman aseguró que la tripulación vio escenas nunca antes registradas por seres humanos
“Vimos cosas que ningún ser humano ha visto jamás”, sostuvo. Luego agregó que la experiencia resultó “absolutamente espectacular” y “surrealista”, al punto de afirmar que no alcanzan las palabras para describirla
La misión también permitió que los astronautas se convirtieran en los humanos que más se han internado en el espacio profundo hasta ahora. A bordo de Orión, superaron el récord de distancia establecido por Apolo 13, con 400.171 kilómetros
Tras el regreso, los astronautas debieron someterse a evaluaciones físicas para monitorear la adaptación del cuerpo humano a las condiciones extremas del espacio. Los resultados servirán como referencia para futuras misiones