Rolls-Royce presentó en abril el Proyecto Nightingale, un roadster eléctrico de dos plazas concebido para competir en el nivel más exclusivo del mercado. El modelo tendrá una producción limitada a 100 unidades y un precio inicial cercano a los US$3,5 millones

Las opciones de personalización podrían elevar ese valor hasta un 50%. Según la compañía, todas las unidades fueron reservadas antes de que el proyecto se anunciara públicamente

Un automóvil diseñado alrededor del cliente

La estrategia no consiste solamente en vender un vehículo costoso. Rolls-Royce busca que cada comprador participe en la creación de una pieza única, junto con diseñadores, ingenieros y artesanos

La empresa abrió oficinas privadas en Nueva York, Shanghái, Dubái, Seúl y Goodwood, en Inglaterra. Allí, los clientes pueden definir materiales, colores, texturas, iluminación y otros detalles de sus automóviles

Las alternativas incluyen fibras técnicas, textiles incorporados a la laca, nácar, abulón, metal, pintura aplicada a mano, bordados y sistemas de luz y proyección. También es posible integrar miles de pequeños LED en las puertas, el techo o el maletero, además de grabar textos o iconos en las rejillas de ventilación

En el exterior, la marca desarrolla colores exclusivos y acabados esmerilados, cristalinos, estratificados, con cambio de color o grabados mediante láser

De los chasis a los encargos completos

La fabricación personalizada forma parte de la historia de Rolls-Royce. Durante las primeras cinco décadas de la compañía, los clientes recibían un chasis rodante con motor, transmisión, tablero, volante y parrilla vertical para luego encargar la carrocería a un especialista

La marca mantuvo esa tradición con modelos recientes como el coupé Sweptail, del que se fabricó una unidad, y el roadster Droptail, limitado a cuatro ejemplares

Ahora la compañía quiere desarrollar internamente una parte mayor de ese proceso. Para hacerlo, duplicó el tamaño de su planta del sur de Inglaterra, aunque sin aumentar de manera significativa su capacidad anual de producción

Además, mantiene un taller experimental en el que diseñadores, ingenieros y artesanos prueban materiales y procesos. La incorporación de artesanos elevó aproximadamente un 50% la plantilla de la fábrica durante la última década

Más exclusividad para compensar un mercado estancado

La apuesta llega mientras se prevé que el volumen de ventas de automóviles de ultralujo permanezca estancado hasta 2030. La menor demanda en China, asociada a impuestos elevados y al rechazo a la ostentación, y la inestabilidad en Oriente Medio presionan al sector

Ante ese escenario, las marcas buscan mejorar la rentabilidad mediante precios más altos, ediciones limitadas y un mayor nivel de personalización. En este segmento, los márgenes de las configuraciones exclusivas pueden superar el 50%

Rolls-Royce representó el 0,2% de las 2,5 millones de ventas del Grupo BMW en 2025, pero aportó el 13% de su beneficio operativo

La empresa también puede cobrar el desarrollo de nuevos materiales o técnicas solicitados por un cliente y, una vez terminada la exclusividad, aplicar esos avances a otros encargos

El riesgo está en el mercado de segunda mano: un vehículo demasiado personalizado podría ser difícil de vender. Sin embargo, la marca confía en que sus compradores consideren estos automóviles obras únicas destinadas a conservarse y transmitirse como legado