Cuando el vuelo llegó a Moscú en diciembre, los agentes de seguridad ya esperaban a los pasajeros. Entre ellos estaba Katya, nombre ficticio de una activista rusa deportada de Estados Unidos después de que rechazaran su solicitud de asilo

Katya había abandonado Rusia y pedido protección tras participar en protestas y vincularse con un movimiento opositor. Al regresar, afirma que agentes del Servicio Federal de Seguridad interrogaron durante horas a los deportados y entregaron documentos militares a los hombres del grupo. También debían registrarse en una oficina de reclutamiento local, desde la que pueden ordenarse traslados al frente

La mujer fue liberada y quedó alojada con familiares, pero asegura que la policía continúa llamándola y visitando su vivienda. Otros pasajeros y activistas confirmaron aspectos de su relato. Sus documentos y fotografías respaldan su versión

Más expulsiones y menos protección

Las deportaciones de rusos desde Estados Unidos pasaron de 222 en 2023 a más de 1.200 en 2025, en un contexto de endurecimiento general de las expulsiones durante el segundo mandato de Donald Trump

Activistas sostienen que entre los deportados hubo disidentes y desertores que, al regresar, fueron encarcelados o enviados al frente. Leónid Melejin, detenido antes por participar en protestas y condenado a seis años por publicaciones contra Vladimir Putin, es uno de esos casos. También se registraron condenas de hasta ocho años por cruzar la frontera rusa

Europa también incrementó las devoluciones. Alemania pasó de deportar a siete ciudadanos rusos en 2023 a más de 110 en 2025. Entre 2022 y 2025, más de 21.000 rusos solicitaron asilo allí, pero las resoluciones favorables bajaron del 29% en 2023 al 6,8% durante los primeros once meses de 2025

En la Unión Europea, la proporción de solicitantes rusos que recibió algún tipo de protección cayó del 23% en 2024 a aproximadamente el 17% durante los primeros nueve meses de 2025. Alemania suspendió además su programa de visados humanitarios para ciudadanos rusos

Regresar por decisión propia o bajo custodia

Los opositores rusos quedaron atrapados entre la represión interna y el endurecimiento de las políticas migratorias occidentales. Tras una negativa de asilo, algunos pueden marcharse voluntariamente; un número creciente, sin embargo, es trasladado por la fuerza, a menudo mediante terceros países

Artyom, un exsoldado que desertó en 2022 después de recibir amenazas de ser enviado a Ucrania, afirma que informó a las autoridades estadounidenses de una investigación penal abierta contra él en Rusia. Aun así, fue enviado a Moscú en un vuelo que pasó por Egipto

Después de regresar, permaneció retenido en un centro militar hasta que escapó. Actualmente se encuentra oculto en el extranjero

Las autoridades estadounidenses sostienen que los inmigrantes indocumentados reciben el debido proceso y que quienes no tienen derecho a permanecer en el país son deportados por orden judicial

Publicaciones que pueden terminar en prisión

La represión dentro de Rusia también aumentó. La lista de presos políticos de Memorial pasó de 803 a 1.265 personas durante 2025, el mayor incremento registrado por la organización

Mijaíl y Dasha, cuyos nombres también fueron modificados, temen ser expulsados de Finlandia. Las autoridades rusas bloquearon sus cuentas por publicaciones contra la guerra, visitaron a la madre de Mijaíl y acusaron al activista de difundir información falsa. Dasha pertenece además a los Testigos de Jehová, organización prohibida en Rusia bajo la calificación de extremista

La pareja presentó pruebas de que más de 300 publicaciones habían infringido la legislación rusa. Su solicitud de asilo fue rechazada cinco veces. Organizaciones de derechos humanos advierten que podrían afrontar detención, juicio, prisión o tortura si regresan; las autoridades finlandesas aseguran que sus decisiones siguen las normas internacionales

El temor a una nueva movilización militar también impulsa a más rusos a buscar salida. La movilización de 2022 provocó la huida de cientos de miles de personas hacia países como Armenia y Georgia. Una organización de apoyo a exiliados afirma que las solicitudes de ayuda para emigrar se multiplicaron por diez en agosto frente a mayo

Para quienes intentan escapar de Rusia, el dilema sigue abierto: encontrar refugio en Occidente o ser devueltos a un país donde la oposición, las publicaciones contra la guerra y la deserción pueden derivar en vigilancia, prisión o reclutamiento